25 de diciembre de 2013

Noche de amor

Me vino la menstruación una semana antes de lo previsto. Ando machando oscuro, raro, con razón andaba tan sensible, con unas ganas de llorar tremendas. Siempre que llega la menstruación es un alivio para las emociones. Una simplemente puede decir, ah, claro, era que me estaba por venir. Y ya. Pero claro, hay todo un universo de condimentos de los que hoy no tengo ganas de hacerme cargo.Hoy no. Pero mañana sí.
Mi estómago ya está recuperado. Nos amigamos. Claramente, nuestras vísceras son muy honestas.
Algo que rescato de todo este momento: mi compañero que es un ser fuera de serie (incluso cuando estamos mal lo pienso y lo seguiré pensando siempre) y mis viejos que se están portando con un amor y una delicadeza con este tema que agradezco desde lo más profundo de mi alma.
Ayer fue Nochebuena y no hubo arbolito, ni regalos. Hubo asado, ensaladas varias, vino, sidra, de postre helado y pileta. La navidad fue estar en familia y nada más.
Nada más y nada menos.
El año que viene seguramente será distinto porque habrá un niño más en el mundo. Esperamos que el nuestro también llegue. Que ese sobrinito/a que hoy nada feliz en la panza de mi cuñada llame a su primito/a, es decir a este hijito/a nuestro que tanto deseamos y que esperamos con el corazón.

2 comentarios:

  1. Hola Amapola! De ninguna manera quisiera generar falsas expectativas ni pasarme de confianzuda, pero ¿te suele pasar esto de que se te adelante tanto? Si querés escribime a mi mail. Beso grande!!

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  2. Amapola seguro que tu bebé llegará pronto... se hace derogar, pero llegará. Un besote

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