31 de diciembre de 2014

Deseo


¡Que en este 2015 florezcan los positivos, las betas altas, las ecografías lindas, los embriones recontragarrados, gorditos y resplandecientes!
¡Viva la vida!

28 de diciembre de 2014

25 de diciembre de 2014

Tesón

En Nochebuena, antes de brindar, le pregunté si había algo bueno por lo que brindar en este año (de mierda) que ya termina.
Y él me respondió:
-Sí, descubrimos que tenemos tesón.
Acabo de buscar la palabra "tesón" en el diccionario. Y dice: "firmeza". "constancia", "empeño", "perseverancia".
O sea que lo bueno de este año, nos llevará a cumplir nuestro deseo mayor.

23 de diciembre de 2014

Debe y haber

Yo, que antes de empezar los tratamientos de fertilidad no tomaba ni una aspirina, en estos dos años gracias a las inseminaciones y a la in vitro llevo en mi haber:
-Puregon 300: Para cada inseminación (fueron 4) me clavé dosis diarias de 75 UI y para la FIV- ICSI: 225 UI diarias.
-Menopur 75mg: 9 frasquitos ampolla (in vitro).
-Pregnyl o Gonacor: Por cada inseminación me clavé 2 inyecciones de este producto de 5000. Para la in vitro: lo mismo.
-Utrogestan: ¡ya somos íntimos! 200 mg por día para cada betaespera de las inseminaciones y 600 mg para la betaespera de la in vitro + transferencia de embriones congelados.   
-Orgalutrán: 5 inyecciones para evitar la ovulación espontánea en la in vitro.
-Progynova: 4 pastillitas diarias durante todo lo que duró el ciclo de transferencia de embriones congelados.
-Anticonceptivos: Ya ni me acuerdo. Los tomé para calmar mis ovarios locos que no sabían qué hacer con los folis residuales. También para el ciclo anterior a la in vitro (protocolo de la in vitro).
Ácido fólico 1 mg: uno por día en todos los intentos.  
Y además:
-Anestesia para la punción + antibióticos (por las dudas) + ibuprofeno (para el dolor)
-Nueva toma de antibióticos para la transferencia de embriones congelados. 

Y ahora entiendo por qué ando diciendo: ay, no sé qué me pasa, me siento como intoxicada.
¿Jaja?
La puta madre.

20 de diciembre de 2014

Bodhi

Hoy vino mi amiga Bodhi que comienza dentro de poco su primer intento por reproducción asistida. ¿Será verdad ese dicho que dice "Dios los cría y el viento los amontona"?
Desde muy chica, Bodhi supo que tenía endometriosis y pasó por dos laparoscopías. Siempre tuvo miedo a no poder quedar embarazada pero desde siempre supo que ese era su mayor deseo. Los médicos le sugirieron que tomara anticonceptivos para mantener a raya los quistes de la endometriosis y así mantenerla "limpia" para cuando quisiera buscar un bebé. Y así lo hizo. Pero cuando se puso a buscar y dejó las pastillas se presentaron otros problemas de índole hormonal. FSH muy elevada y una prolactina por las nubes.
Hizo su periplo de averiguaciones pero en el medio la vida le pasó por encima: cambió dos veces de trabajo, tuvo tres mudanzas y su situación económica se tornó castastrófica. Aún así, Bodhi es de las que no se dejan vencer y se las arregló para salir adelante.
Luego de entrevistarse con un par de médicos y de hacerse varias veces los análisis de sangre las hormonas parece que están volviendo a su lugar. Le propusieron comenzar con una inseminación para ver cómo responden sus ovarios.
Hoy se enfrenta a su primer intento. Sus primeros pinchazos, pagar un platal a cambio de un cartuchito de Puregon, la ansiedad de no saber si en las ecografías todo irá bien.
Cuando me habló por teléfono con la voz temblorosa por la emoción me preguntó si yo tenía idea cuánto estaba saliendo el Puregon.
-Es muy caro, ¿no?
Enseguida pensé en la medicación que nos había sobrado de la última FIV-ICSI. Puchitos de Puregon, un vial de Menopur...
-Yo tengo Puregon en casa. Apuesto que de todos los puchitos que tengo de Puregon hay las 300 UI que necesitás.
Dar esa medicación fue lo mejor que pude hacer para cerrar este año frustrante y difícil. Y que esa medicación sea además para que Bodhi cierre su año, me hace más feliz.

Mucha suerte, hermosa en esta búsqueda. Ojalá el camino sea corto y el bebé aterrice pronto en tu panza. 

12 de diciembre de 2014

Lidiar con los otros

Después del negativo HAY que lidiar con el otro.
El otro puede ser un amigo que no sabe cómo actuar, familiares que te quieren ver bien y balbucean posibles soluciones. El otro puede ser incluso tu psicóloga que sabrá mucho de psicoanálisis pero no sabe un pedo de infertilidad (y me hace comentarios que me enervan).
Pero hay consejos que vienen de buena fe. A los otros ni los escucho. Ya estoy inmunizada contra la estupidez y la maldad humana.
Tengo una amiga con un corazón inmenso que me dice: "No es tiempo de resolver nada ahora, es tiempo de que los otros te escuchen y te contengan. Vos escuchate a vos. Los demás son de palo".
Ajá. Bien, gracias. 
Por el contrario, ayer mi psicóloga, en mi sesión semana (que pago un dineral), me dice:
-Estás vestida de negro, tenés el pelo llovido, parecés enferma, ¡tenés que tomar cartas en el asunto!
A lo que yo contesté:
-Escuchame, vos no tenés ni idea de lo que es pasar por esto. Metete a Lacan en el culo. ¡No pasó ni una semana del negativo! ¿Qué debería estar haciendo? ¡Estoy acá, todavía menstruando mi fracaso ¿y vos me decís que "tome cartas sobre el asunto"?!
Me han dicho que por qué no cambio de médico. Como si la culpa la tuviera el médico. Claro que es más fácil si encontramos un chivo expiatorio para todo este camino de obstáculos.Porque, claro... "seguro el médico hizo algo mal. Seguro le pifió en algo". "Tal vez hay algo que este médico no vio". "Tal vez hay decisiones que no supo tomar bien". "Tal vez otros ojos vean mejor".
"Tal vez...."
Y también tengo que escuchar cosas como:
"Fulanita no se quedaba, cambió de médico y se quedó".
¿Y cuál era el problema de Fulanita? Infertilidad de origen desconocido. Todo le daba bien. Hizo algunos intentos. No quedaba. Cambió de médico. Le dieron una pastillita nosésunombre y se quedó de forma natural.
A ver, ¿qué tiene que ver ESO con NOSOTROS?
¡NOSOTROS NO NOS PODEMOS EMBARAZAR DE FORMA NATURAL ni comiendo toda la maca del perú!
Abstengánse los que me aconsejan cambiar de marido, por favor.
El año que viene cumplo 38 años. Me pesa cumplir años pero por ahora mis óvulos se fertilizan y producen embriones de buena calidad. Estoy atendiéndome en una clínica super archi recomendada. No me metí en cualquier lado. Averigüé muy bien antes de decidir con quién atenderme. No me han hecho estudios dolorosos innecesarios. No me hicieron perder el tiempo. Me mandaron a un banco de semen cuya directora es una bióloga reconocida que siempre está a la vanguardia en materia de estudios genéticos. Fueron muy cuidadosos a la hora de hacer las estimulaciones. Respetaron mi cuerpo y sus tiempos. Y algo muy importante: jamás fuimos un número, siempre nos atendieron con humanidad aún en momentos en los que una (harta de todo) se siente un aparato reproductor y hormonas caminando.
¿Es culpa de ellos que no me haya embarazado?
Pero algo pasó en todo este camino andado. No tengo más miedo a los tratamientos. ¡No tengo más miedo! Estoy muy cansada, sí. Me duele no haber quedado embarazada de mis embrioncitos. Pienso mil teorías que no me llevan a nada, tengo miles de preguntas que quiero  hacer y sé que muchas no tendrán respuestas.
Pero no me importa. Porque yo no quiero un master en fertilidad. Quiero embarazarme. Quiero traer un hijo al mundo.

9 de diciembre de 2014

La Roja

Llegó.
Con dolor.
Con mucho dolor, cólicos, algo espantoso.
Tomé ibuprofeno y me calmó. 
Lloré.
Me bañé como tres veces.
Me abracé a él.
Adelgacé de un saque todo lo que había engordado, desde la primera FIV de agosto hasta ahora.
Se me deshincharon los tobillos.
Se me fueron los granos.
Me volvieron algo de las fuerzas perdidas.
Y algo de curiosidad. 

7 de diciembre de 2014

Recalculando

En estos instantes todo mi cuerpo es un enorme gps que está en modo "recalculando". Esta vez la medicación (léase: Progynova + Utrogestán) sí que surtió efecto. Tengo el cuerpo totalmente parado. No menstrúo desde el 30 de octubre. Miro esa fecha en mi agenda y no puedo creer todo lo que vivimos en este último tiempo. Creo que este tratamiento fue de los más intensos para ambos.
El negativo fue una trompada al corazón. De hecho, me duele el esternón, como si me hubieran golpeado allí. Él también está destruido. Nunca lo había visto llorar ante un negativo. Esta vez lloró y pude consolarlo a pesar de que yo estaba hecha polvo. No tenemos vergüenza en llorar de a ratos.
Sé que necesito menstruar y cerrar este ciclo que no resultó.  Menstruar le dará realidad a este negativo que por ahora parece sostenido por alfileres de gancho. Parece un negativo trucho. Pero todos sabemos que la beta no miente.
Odio la calma ficticia de las hormonas externas.
Este tratamiento que creíamos que era ya no es. Se cerró.¿Por qué? No lo sabemos. ¿Fueron los embriones? ¿Fui yo? ¿Fue la estadística? ¿La mala suerte? ¿La luna en Sagitario y la puta que los parió?

6 de diciembre de 2014

9

Negativo.
Y lo que hace esta noticia peor: sigo sin menstruar. No menstruar y no estar embarazada es una sensación muy desagradable.
Es la nada misma detenida antes del vendabal.


4 de diciembre de 2014

8

Mañana es la beta. Dios mío, me estoy comiendo las paredes.
Esta vez no tuve ninguna pérdida. La menstruación no ha aparecido. Sin embargo, la medicación, en este tratamiento ha sido diferente por ser una transferencia de embriones congelados. Mantuve la Progynova y el Utrogestán durante toda la bestaespera. Las veces anteriores, sólo con el Utrogestán manchaba en el día 10 u 11. La progesterona nunca impidió que me bajara la menstruación antes de la beta. Hoy no sé qué pensar. Es la primera vez que llego a un análisis de sangre sin que me haya bajado ni una gota. De hecho, la progesterona que me pongo via vaginal ¡sale blanquísima!
No sé qué pensar. Al principio cuando sobreviví al día 10, 11, 12.... estaba asombradísima esperando la gota roja que manchara mi ropa interior. Pero no sucedió.
No tengo otros grandes síntomas. Siento algún dolorcito en la zona uterina, un poco de hinchazón de los pechos pero ni se compara con las veces que me inyecté Pregnyl. Todo esta vez ha ido muy suave.
Estoy aterrada de que esta calma sea falsa.
No sé cómo hice para aguantarme y no hacerme un Evatest.
Ay.
Por momentos, siento que el sueño es posible. Mañana mi vida pende de una llamada.
Afuera hay una luna llena increíble. 

20 de noviembre de 2014

7

Que tengan fuerza.
Ese fue el deseo que me salió decir sobre mis embrioncitos hace un par de semanas en terapia.
Hoy, en vísperas de mi transferencia, me llama mi hermano por teléfono.
-¿Y como estás para mañana?
-¡Y cómo querés que esté! ¡Mañana me ponen los pibes!
Me ponen los pibes. Una frase que me salió del alma.
Mañana, amores míos, no tengan miedo.
Yo les voy a dar mi fuerza.

18 de noviembre de 2014

6

-Tuviste algunos síntomas esta semana?
-Eeeh, sí... mucho flujo, el transparente.
No le digo que entre otras cosas tuve sexo como en mis mejores épocas con él. Algo que nos sorprendió a ambos. No nos detuvimos a pensar si eran las pastillitas de estrógeno o que nosotros estamos mejor.
-Bien.
Me hace la ecografía y dice:
-Ah... esto está precioso.
Y entonces ya no me importa nada más.
El útero está "precioso". El análisis hormonal da "perfecto".
Ya estamos, mis amores.
En breve vendrán con mamá.


11 de noviembre de 2014

5

Ayer nuevamente consulta con el doc, ecografía y la mar en coche.
Todo bien pero " a esto le falta". Estamos a día 12 del ciclo.
-Igual es normal en estos ciclos sustituidos. Yo voy a poner esos embriones cuando tu útero esté perfecto.
La perfección no existe, doc, me dan ganas de decirle. Pero entiendo lo que me dice y trato de confiar en su criterio.
La ansidedad me consume. El lunes que viene dosaje de estradiol y nueva ecografía. Sigo con la Progynova dos por la mañana y dos por la noche. Me las trago junto al ácido fólico y rezo porque todo salga bien y mi cuerpo haga lo que desde siempre ha sabido hacer.  

9 de noviembre de 2014

4

Sigo soñando.
Estoy manejando un auto (en la vida real aún no tengo registro para manejar). Voy por calles tranquilas, del barrio hasta que, de pronto, me meto en un edificio. En el asiento del acompañante está él. Voy lento porque el edificio es pequeño, rumbeo hacia un ascensor. Tengo que entrar el auto en ese ascensor. Necesito hacer una maniobra y a mí las maniobras me resultan muy difíciles. Él me mira con cara de "vos podés". Empiezo a doblar el volante y noto con sorpresa que el auto se desliza con facilidad. En una pasada lo meto dentro del ascensor y bajamos a un subsuelo. Al salir veo que hay una enorme pista de estacionamiento. Un tipito me indica que debo estacionar el auto en algún lugar. No me sale. El auto se me tuerce y me empiezo a poner nerviosa. Él, a mi lado, me indica algo pero yo de los nervios en vez de pisar el freno piso el acelerador y el auto toma velocidad. De milagro no nos estrellamos contra otros autos. Finalmente suelto los pedales y me largo a llorar desesperadamente diciendo: "¡no puedo , no puedo, no puedo más!".
El auto se detiene. Viene el tipito que me daba indicaciones y me ve llorando. Me dice:
-Ah, ¿vos querés ser mamá?

4 de noviembre de 2014

3

Llegué al quinto día de la medicación. Mañana aumento la dosis de 2 pastillitas de Progynova a 3. No tengo ningún efecto indeseado hasta ahora salvo por el hecho de que estoy durmiendo como una marmota (en el ciclo anterior si dormía seis horas era mucho). Por estos días no puedo concentrarme mucho en algo. Estoy bastante dispersa. Me olvido de cosas, en fin.
De lo que no me olvido es de las pastillitas mágicas. Esas no.
Duermo mucho y sueño mucho pero mis sueños también son muy dispersos.
Me siento subiendo la colina. Salió el sol y tal vez sea hora de respirar el aire con los pulmones anchos. 

3 de noviembre de 2014

2

La carta que le escribí a mis embriones se la di a mi médico. Con este acto revelé que ya no tengo ninguna vergüenza de mujer sensible que busca a su bebé de todas las formas posibles. No pretendo ser obediente ni sumisa. Pretendo revelar mi naturaleza femenina, mi verdadera naturaleza femenina. No se confundan. También tomo las pastillas de estrógenos, cuento los días, pido turnos, presento los papeles en la obra social, voy y vengo, firmo documentos, leo los protocolos una y otra vez para no equivocarme, firmo autorizaciones y doy poder. Pero el poder que doy, en el fondo, también lo tengo yo, en mi naturaleza de mujer. Voy a buscar algo que es mío, que es mío por naturaleza. Aunque todo lo que me rodee esté envuelto en un ambiente de control y protocolos médicos.
Sea comos sea, cerraremos este año. Una raya más que se añade a esta tigra.    

31 de octubre de 2014

1

La ecografía salió bien. Suspendí las anticonceptivas y voilà: estoy menstruando. Día 1 del ciclo y arrancamos con el protocolo para la transferencia con embriones congelados.
Parecía que no iba a llegar nunca pero acá estamos. Y de buen humor.
Quién lo diría.
Ahora, ¡a preparar el útero! Ovarios, esta vez se quedan tranquis, eh, que ya los "chicos" están hechos.

29 de octubre de 2014

Así es el amor de los padres

Hoy tengo turno en la clínica para una ecografía y se definirán algunas cosas. Desde ayer una tormenta eléctrica muy fuerte inundó las calles de Buenos Aires. Mi padre me llamó preocupado.
-Mañana va a seguir lloviendo fuerte, ¿querés que te lleve?
Así que hoy voy con mi papá y mi mamá.

28 de octubre de 2014

Respirar

Descubrí que no me tengo que olvidar de respirar. Que no me tengo que olvidar de que por más que haya un algo exterior que gobierna en este momento el eje hipotálamo-ovarios y me produce síntomas molestos, respirar me hace bien. Respirar no es sólo tomar aire por la nariz. Respirar es crecer con el cuerpo, estirarse, hacer lugar, darle espacio a los órganos.
No me tengo que olvidar nunca de esto.
Aunque me esté dando con todas las hormonas del mundo.

27 de octubre de 2014

En la (helada) espera

A mis dos embriones,

Sé que ahora están durmiendo pero que me sienten. Estamos unidos por un cordón muy especial. Es un cordón que no se puede cortar porque es el cordón del amor. Sé que todo es muy delicado y que no hay certezas de nada. Verán, amores míos, existir, obtener un cuerpo, venir a este mundo no son acciones que deban tomarse a la ligera. En este momento ustedes son puro potencial. Potencial para ser.
La diferencia entre ser y no ser es el tiempo. Poseer células es poseer un reloj. Un tic tac interno. Lo demás es eternidad (que se nos escapa a quienes estamos vivos). Ustedes ahora están en un limbo de sueño helado. Por ahora, todo está detenido para ustedes. Pero no el amor. El amor siempre crece a raudales.
Pronto iré a buscarlos y perderán la eternidad. Ganarán vida. Seré un buen estanque de agua para ustedes. Y si tenemos suerte y el azar está de nuestro lado, tal vez, el reloj de la vida comience a correr. Y de un puñado de células, ustedes devengan bebés, niños, personas.
Y a papá y a mí nos cambiará la vida.
Si esto no es posible volverán a esa eternidad de la que salieron. Aunque a mí se me rompa el corazón, sabré que estuvieron dentro mío intentándolo.
Los amo muchísimo.

Mamá.

Ya serás pasado

No quiero escribir cosas negativas pero tampoco puedo hacer oídos sordos a lo que mi cuerpo grita. Estoy hasta la coronilla de estas anticonceptivas. ¡Me están volviendo loca! A la retención de líquidos se añade una hipersensibilidad en la piel. Por ejemplo, no puedo estar descalza en el pasto que me broto por completo. Y con lo que me gusta estar en el pasto.
La primer semana lloré todos los benditos días y me arrastraba por el piso. La segunda semana estuve eufórica y me tenía que contener para no desbordarme. La tercer semana mi mal humor era tan notorio que mi media naranja tuvo que ponerme algunos puntos. Cosa que, claro, disparó mi llanto irrefrenable. Parecería que no puedo tener una charla adulta ni aceptar ninguna crítica. Todo dispara mi sensibilidad. Todo.
Necesito volver a sentirme bien. Volver a ser yo. ¡Devuélvanme mi cuerpo, mi hipófisis, mi cerebelo, carajo!
Falta poco. El miércoles me toca ecografía y todo esto será el pasado.

21 de octubre de 2014

El donante

Para hacer este bebé somos tres.
Mamá, papá y el donante anónimo que nos dio su semilla para que este bebé pueda florecer. 
Me han dicho que el donante es joven. Yo me lo imagino guapo. No muy alto y con el pelo oscuro. Me lo imagino delgado y hasta con una novia. Me lo imagino tomando la decisión de donar su semen y firmando el contrato que nosotros también firmamos.
He soñado con el donante. Al principio tuve sueños un poco feos. Soñaba que un muchacho se metía por la ventana de mi cuarto a la fuerza. Yo bajaba la persiana rápido para que no pudiera entrar. Este sueño lo tuve repetidas veces pero una noche el muchacho lograba meterse adentro. Yo corría disparada a la cocina, muerta de miedo. Me lo encontraba sentado, muy tranquilo, desayunando. Su cara estaba pixelada. Supe que el muchacho era el donante y que yo había estado rechazándolo sin quererlo, sólo por desconocimiento y miedo.
Luego de ese sueño quedé embarazada y aunque el embarazo no prosperó fue una señal de mi inconsciente: aceptar que somos tres para hacer este bebé.
Tuve otros sueños. Soñé, por ejemplo, que tenía un romance con Sean Penn de joven. Y que yo me sentía muy culpable porque sólo podía pensar en que lo estaba traicionando a él. Y este Sean Penn me decía: no te preocupes, es sólo por una noche, y me tomaba de la cintura para bailar. Y yo me dejaba llevar.
El último sueño fue quizás el más paradigmático y cercano a la biología. Soñé con una enorme ameba humana. No tenía esqueleto. Su cara estaba como derramada en el suelo. Ocupaba toda una habitación. Una voz en el sueño me decía que éste era el padre de mi bebé.
Como todos sabemos, las amebas son organismos unicelulares, es decir, tienen una sola célula. Como los espermatozoides y los óvulos.

18 de octubre de 2014

Haditas

Sueño que estoy en un estanque de agua. Dentro del estanque hay innmuerables haditas dormidas que están envueltas en pequeñas redes. Paso por al lado de ellas, las toco y se mueven a pesar de estar en un sueño profundo. Están vivas. Bajo el agua.
Me despierto y enseguida hago la relación.
Mis embriones están en este momento en un tanque de nitrógeno líquido, en una pajuela numerada junto a innmuerables embriones de otras parejas, en un sueño profundo, hibernando. A la espera. Están vivos pero están dormidos.

En terapia

Estoy llorando, recostada en el diván. Casi no puedo hablar y siento las lágrimas resbalando por mis mejillas calientes. Me incorporo, trato de calmarme. Mi psicóloga me alcanza un pañuelo descartable. Me limpio los ojos, con mucha lentitud, como si estuviera llevando a cabo una ceremonia. Voy buscando las palabras adecuadas. Entre sollozos logro articular mi pregunta:
-¿Vos creés que vale la pena intentarlo aún cuando no tenga ni una mínima esperanza de que vaya a salir bien?
Ella me sonríe levemente y me retruca la pregunta.
-¿Y a vos que te parece?
-Que sí, que lo voy a hacer igual porque el resultado no depende de mis esperanzas.
Listo. Lo dije. 
Tomo una bocanada de aire profundo, me sobreviene el alivio.
-Sí, eso me pasa, me siento negativa, negativísima frente a esta nueva tranfer. Y sin embargo, sé que esto no cambiará en nada el resultado.
Ella asiente.
-A la mierda con la esperanza -digo exhalando la bronca. -¿Qué más da lo que yo piense? Es la biología, es la vida. La vida no se puede parar.
-Vos tenés miedo de ilusionarte mucho y que no se dé. 
-Sí, eso sí.
-Tal vez ayudaría que te ilusionaras un poco menos.
-Ah, sí... ¿y cómo se hace eso? Voy a la clínica y digo: hola, qué tal, pasaba por acá y se me ocurrió transferirme unos embriones que me quedaron de agosto.
-No dije que sea fácil.
-No, no lo es.

16 de octubre de 2014

Estoy...

Van seis días con los anticonceptivos. Sarpullido en los brazos. Hipersensibilidad en la piel. Hipersensibilidad en la vida. Lloro mucho. Y tengo miedo que esto me afecte en el siguiente tratamiento.
Estoy cansada, estoy harta, estoy vacía.
Voy a esta transferencia con la esperanza por el piso. Me hace sentir mal, culpable. ¿Por qué no me puedo poner feliz? 
Y entonces la frase me retumba en el cerebro. "No importan tus esperanzas, lo que importa es que pongas el cuerpo. Y que la biología haga lo que tenga que hacer". 
Dejar hacer. No hacer.
Ahí radica mi esperanza. En que esto no depende de mí.

12 de octubre de 2014

Ay, de lo indescriptible!

Me vino la menstruación casi una semana antes. Sin dolor pero con una fragilidad de papel.
Llamé a la clínica para que me digan los pasos a seguir. Antinconceptivos hasta el 29 de octubre. En esa fecha tengo que ir a que me chequeen cómo está todo por dentro y si los ovarios están planchados.
Y luego.... a preparar el nidito para mis dos embriones que quedaron de agosto.
Estoy entre que no entiendo nada, las ganas de TODO y las ganas de NADA.
En el medio tengo unos sueños muy psicodélicos. Todo hace pensar que quiero un bebé. Lo quiero desesperadamente.
Pero aún no lo encuentro.  

2 de octubre de 2014

La esperanza

Ayer amaneció nublado pero por la tarde salió el sol.
Teníamos cita con el médico otra vez. Yo fui con el alma estrujada. La verdad es que no quería ir. Pero fuimos los dos.
-¿Y como están?
Se hizo un silencio en el consultorio.
Entonces él dijo con su gran sentido del humor:
-Yo estoy bien pero ella está como la luz de giro: "ahora anda, ahora no anda".
Nos reímos y eso descomprimió todo. 
El médico recalcó que él era muy optimista (y aclaro que no es un optimista porque sí). Dijo que la primera in vitro había sido muy buena, que habíamos logrado embriones de buena calidad y que entonces el embarazo era una cuestión de tiempo y de repetir las veces que fuera necesario el procedimiento. "Es matemática pura, es como tirar un dado, en algún momento va a salir el número que están buscando, no puede no salir".
Así que ahora TAMBIÉN creemos en las matemáticas.
Y en jugar a los dados. Más de una vez.
La segunda transfer será antes de fin de año, tal vez en noviembre-diciembre.
Salimos de la clínica y nos fuimos a merendar. Mientras tomábamos un café con leche me invadió una profunda gratitud. Lo miré a los ojos y le dije que lo amaba.
Es que es cierto. Muy cierto.
Hay una clase de personas que deberían estar juntas. Y dos de esas personas estoy convencida de que somos nosotros.

30 de septiembre de 2014

Integración

Siento el cuerpo compartimentado. Hay partes que no quieren sentir. Eso me permite vivir una vida casi normal.
Camino con tiento intentando reconocer esas partes. Voy recorriendo lo que la ola de la in vitro dejó. Es como si caminara por una playa con marea baja. No puedo hacer oídos sordos a lo que hay en la playa. Restos y más restos.
Necesito integrar esta enorme ola a mi vida. Integrar todas las olas de mi vida. Esa es la única forma en la que siento que podré continuar con esta búsqueda.
La in vitro de agosto fue la gran fiesta que terminó sin bebé. Ahora toca recoger los pedazos, lavar lo que quedó sucio, acomodar los muebles y poner en orden la casa.

21 de septiembre de 2014

Primavera

Ayer mismo volvimos a hacer el amor. Luego del tratamiento, luego del negativo. Y en el momento del clímax lloré. Fue imprevisible. Él se asustó, quiso saber si estaba bien. Yo no podía hablar. Estábamos muy juntos. Entre el orgasmo y las lágrimas se me escapaban las palabras. Pero sabía que estaba bien. Y que tenía que dejar correr esas lágrimas.
Era el lenguaje del útero hablando. Enviando mensajes a todas las células de mi ser.
Ahora sangro una sangre espesa y brillante.  Ya no siento dolor sino una paz relajada. Y sé que mañana tendré que llamar a la clínica otra vez.
Un nuevo ciclo que nace con esta primavera. Dolió pero aquí está. Nada detiene a la naturaleza. Hay saberes que poseo que no me pertenecen a mí.

8 de septiembre de 2014

La hora de los intentos

El viernes tuve mi consulta por mis "congeladitos". Por ahora no hay mucho que hacer salvo esperar a que me venga la menstruación. Luego, una eco para verificar si los ovarios volvieron a su tamaño normal y, si es así, arranco con estrógenos y otras yerbas para poner bonito el útero donde pondrán a mis celu-pequeñines. Tal vez la primavera me haga más fértil.
Es así: hay que intentar, intentar e intentar.

3 de septiembre de 2014

Tobogán de la vida

Después de unos días me siento mejor. No pude evitar hacerme las típicas preguntas filosóficas y enojarme. ¿Tiene esto un propósito? ¿Cuál es la finalidad? ¿Qué tengo que aprender de todo esto? ¿Qué más? Pero en realidad lo importante es que el deseo de tener hijos sigue allí. El deseo de acunarte, sentirte, nombrarte. Miro alrededor y pienso que hay que continuar. Tengo pendiente una nueva consulta con el doc. Los "congeladitos" están ahí, a la espera de que yo vaya por ellos y yo no tengo idea de cómo es. ¿Hay que esperar? Ni idea. Hoy me armé de valor y pedí una hora. Me dieron un turno perfecto. En serio, un turno que encaja perfecto en mi día. ¿Me tiro por el tobogán? No tengo nada que perder y mucho que ganar.

1 de septiembre de 2014

Sí puedo soportar perderte

El día de la beta me fui a sacar sangre rogando que me diera negativo. ¿Por qué? Porque la cantidad de sangre que estaba perdiendo no me daba ninguna perspectiva de un futuro bueno. Si mis hijos estaban ahí adentro no la estaban pasando nada bien. La sensación era que se estaban tirando por el tobogán de la sangre. Desear que me diera negativo me hacía sentir bastante miserable pero no conozco a nadie que con una menstruación así el embarazo luego fuera viable. El terror de un embarazo ectópico o tener que sufrir por un huevo vacío hacía que mi deseo, aunque doloroso, fuera bastante lógico.
Y luego del negativo llegamos a la conclusión: no eran pérdidas. Era la menstruación. La menstruación lisa y llanamente hablando. El inicio de un nuevo ciclo. Porque así es la naturaleza. Cíclica. Si no es ahora, será la próxima. Eso es lo que me dice ahora esta sangre rojísima.

28 de agosto de 2014

12

Ayer por la tarde me agarró un ataque de llanto imposible de frenar. Vino mi mamá y me consoló bastante. Estuvimos un rato tomando mate en el jardín mientras el gato jugaba con unos pastitos. Me quedaron los ojos rojos. Parecía Drácula. Después me fijé bien y el problema estaba en que en el blanco del ojo tenía como un derrame de sangre. Lo que me faltaba, pensé, sangre por arriba y sangre por abajo. Parece que son efectos de la progesterona que puede enrojecerte los ojos.
Sigo perdiendo sangre. Hilos y más hilos. Ahora son rojos. Ya estoy resignada al día de mañana. Tengo muy pocas esperanzas. Con cada ida al baño las voy perdiendo como esta sangre que se me va por el inodoro. 
Se dice que una primera FIV-ICSI es también un modo de diagnóstico. A partir de allí se pueden cambiar algunos protocolos. Al menos sé que si esto no funcionó no fue un intento para nada. De aquí en adelante tenemos más información de cómo habría que seguir.
También es cierto que nos quedaron dos embrioncitos de buena calidad vitrificados. Tal vez allí estén los hijos que estamos buscando.
Aún así, sigo enfocando mi energía en el día de mañana. 

27 de agosto de 2014

11

-No le hagas caso a ningún síntoma. Lo único determinante es la beta. 
Esas fueron las palabras de mi médico el día de la transferencia.
-Además, acordate, vos tuviste pérdidas y estabas embarazada, así que ¡tranquila!
Estoy a dos días de la beta. Un ligero manchado me hace temblequear todas mis esperanzas. Cada vez que voy al baño y me limpio allí está, una sangre clarita, como jugo de carne. No es agradable la descripción, lo siento. ¿Implantación? ¿Inicio del ciclo menstrual? ¿Progesterona mezclada con fugas de sangre? No puedo evitar pensar que mientras yo sufro aquí afuera, ustedes tal vez estén ahí adentro agarrándose fuerte con uñas y dientitos de pequeños embrioncitos.
El año pasado cuando me embaracé (duró siete semanas) también me vino una "menstruación". ¿Eran pérdidas? ¿Era implantación? ¿Era una implantación, ejem, exagerada?
Vamos a dejar claro una cosa.
Ningún síntoma a esta altura debería ser signo de nada. Mi cuerpo ha recibido tantas hormonas que todo tiene que reacomodarse. No sólo a la nueva vida allí dentro sino a todo lo que ha ido haciendo en este mes. ¡Ha sido un mes de mucho trabajo! A saber: mi cuerpo ha formado 8 huevitos en los ovarios (cuando lo normal es que forme sólo uno), unos días más tarde ha recibido en su seno a dos embrioncitos y ha estado recibiendo triple dosis de progesterona por via vaginal. Todos los síntomas que tuve la semana pasada se los debo a la doble inyección del pregnyl. ¡Vamos, si es gonadotrofina coriónica, la hormona del embarazo! ¡Tenía las tetas como si fuera a tener mellizos y ni siquiera me habían transferido a mis embrioncitos!
Así que por mi bienestar emocional he decidido lo siguiente: si un embrión hace un año se quedó conmigo luego de la terrible menstruación que tuve, no veo por qué estos dos no puedan quedarse. La biología te da sorpresas. Todo el tiempo. No voy a prestarle atención a esta sangre impertinente, aunque sea clarita, aunque esté mezclada con el flujo de la progesterona, aunque aunque aunque....
Sigo con el ácido fólico y la progesterona y soñando con mis semillitas. Vamos, que tal vez estén ahí. Tal vez sean embriones a los que les gusta bailar. No los culpo, mis amores, a mamá también le encanta bailar. Ya verán cuando sean grandes las panzadas de baile que nos vamos a dar.

26 de agosto de 2014

10

De pronto, a tres días de la beta, al limpiarme aparece un leve manchado color ¿té? Estoy entre descorazonada y resignada. La esperanza es lo último que se pierde, dicen, pero yo ya no sé qué pensar. Mi único objetivo es llegar al viernes con la cabeza y el corazón enteros. Si me tengo que destrozar ¡que sea por un dato certero, carajo! ¡Qué maldita manía de llorar de antemano que tengo!
Por si fuera poco, el mini veranito se terminó y afuera hay un viento y un frío de los mil demonios. Envuelta en lanas y más lanas escribo intentando calmarme. Ahora mismo, intentando concentrarme en preparar una clase.
A tres día de la beta. Así estamos. 

25 de agosto de 2014

9

¿A todas las que están betaesperando les agarra el ataque de tirar todo lo que sobra del placard? Es así, me agarró un ataque de limpieza. Hay un cuartito muy pequeño que usamos como escritorio y donde además está la computadora. El escritorio tiene varios cajones y además hay un placard con una cajonera igual y varios estantes con cajas, carpetas, artículos de computación, cables, equipos, en fin. Encontré de todo: sobres, cartas, fotos, cd's, artículos electrónicos, mapas, cartillas médicas viejas, agendas de hace diez años, manuales de uso de electrodomésticos que ya ni tengo.
Gran parte de eso fue a una bolsa de consorcio.
Dios mío, sigo acá rogando que todo salga bien. De síntomas no quiero ni hablar. Se han ido uno a uno. No me siento hinchada ni me duelen las tetas. Quiero decir, me siento muy normal si es que es posible sentirse así. Ayer me dolían un poco los ovarios pero hoy ni eso.
Faltan cuatro días para la bendita beta.
La puta madre.

22 de agosto de 2014

8

Estamos a una semana de la transfer y agosto sigue su curso. Nació Emilia de Promediando el círculo con un buen peso y respiró por sí misma. Y ese llantito le cambió la vida a su flamante mamá. Desde acá les mandamos un abrazo lleno de luz para este nuevo comienzo.
Luna nos cuenta cómo va quedando el cuarto azul de sus niñas que ya tienen sus nombres: ¡María y Alicia! Ya va quedando menos, querida Luna. ¡Queremos ver cómo quedan esas estrellas!
La vida sigue su curso y yo me emociono con cada nuevo comentario, con cada espera, con todo lo bueno que nos va trayendo agosto: oportunidades.
Ayer luego de mi hora con la psicóloga estuve paseando por los alrededores, me tomé un helado en honor a este mini verano y me topé con varios negocios de ropita para bebés, cochecitos, cunas, sillitas, en fin. Todo un mundo por descubrir.
Seguimos acá, bestaesperando tratando de no hacer mucho caso de los síntomas que aparecen (no son muchos). Poco a poco veo como los moretoncitos de las inyecciones desaparecen. El cuerpo se reacomoda. La caja de progesterona disminuye. El blister del ácido fólico también. Sigo regándome como puedo. Ruego que esta semana no sea muy terrible y que agosto acabe bien. 

20 de agosto de 2014

7

Día 5 post transfer. De pronto estalla el verano en Buenos Aires. 28º en pleno agosto es casi pornográfico. Yo ya estoy queriendo revolear polleras. Y, sin embargo, voy tranquilita por la faz de la tierra, me muevo lento, delicadamente, no ando saltando de un lado a otro (como suelo moverme normalmente). Pero por dentro soy una catarata de emociones, ¡mis pensamientos vuelan a una velocidad inusitada! ¡Soy una saltimbanqui del pensamiento!
Cada día que me despierto el primer pensamiento que se me viene a la mente es: un día menos para la beta.  No soy muy original, claramente.
Las tetas se me pusieron como a los 15 pero más grandes y turgentes. Es increíble lo que le hacen las hormonas al cuerpo. Siento que estoy viviendo el verano del cuerpo. Soy pura pulpa. Vivo para retener. Estoy, obviamente, constipada. Bebo mucha agua y salgo a caminar un poco. Ni me atrevo a hacer los ejercicios de yoga que ayudan a eliminar. En realidad no quiero eliminar nada. Hay que ser sincero con uno mismo. Vamos, que es así. Hubo un tiempo de limpieza. Pero esa limpieza surtió su efecto. Hoy soy una esponja. Y está bien que así sea. 

16 de agosto de 2014

6 (la transferencia)



Mis dos embrioncitos están en una estufita a 37º, esperándome. Yo estoy en un cubículo todo blanco, enfundada en una bata blanca, pantuflitas de quirófano, con un gorro que no me favorece y la vejiga a punto de explotar. Él está conmigo, igual de ridículo que yo. Le pusieron el mismo gorro y una bata de mangas largas que también se abrocha atrás. Parece sacado de un loquero. Me dan ganas de reir pero de verdad me estoy haciendo pis.
Llega el médico y le dicen a él que se quede en el cubículo. Yo entro solita al quirófano. Me acuesto en la camilla. Aunque descargué algo la vejiga igual me siento como una pelota de agua. ¡Lo único que falta es que le haga pis al médico en la cara! Pero bueno, es obstetra, en los partos debe haber visto cosas peores. A mi alrededor revolotean tres chicas enfundadas en batas verdes y gorros verdes. Me tratan muy dulcemente. Una me hace la ecografía y se le ilumina la cara: "¡Ah, qué lindo está todo!", la escucho que dice y me señala, "ves, ahí está tu vejiga y éste es el endometrio".
Entra el doc y todo pasa muy rápidamente y sin dolor. Los espéculos, la cánula. Escucho que me preguntan mi nombre y el de mi marido. Después escucho que lo van repitiendo varias veces.
-No, no estás loca - me dice el doc -es el protocolo de seguridad.
Y de pronto me dicen que gire la cabeza y mire. En la ecografía veo algo que avanza (la cánula) y que deja dos mínimas semillitas blancas en el endometrio.
Mis dos amores. Mis dos seres de ocho celulitas.
Ya están conmigo. Lo demás, no importa.

14 de agosto de 2014

5

Ya pronto se reunirán conmigo. Lo sé. Los voy a abrazar desde mis entrañas. Acunarlos con toda la ternura de mi corazón. ¿Me sienten? Soy este mar de sangre caliente y fresca. Soy el jardín para que ustedes, mis hermosas florecitas, crezcan y desarrollen sus raíces. Los amo profundamente a todos y cada uno por igual. A los tres embris de buena calidad y a ese cuarto de calidad media. Son mis gaviotas que ya están volando, extendiendo sus alas, hacia este mar sereno que soy hoy. Gracias por existir. Gracias. Gracias. Gracias. 

13 de agosto de 2014

4 (habemus embris!)

¡Larga vida a los embris!
¡Viva!
De los 8 ovocitos se fecundaron 4 y parece que hay 2 en camino, es decir, hay que ver cómo evolucionan  (mañana me informan mejor).
Tengo una alegría instalada que no se me va con nada.
Me pongo la progesterona feliz de la vida (¡aunque sea un enchastre!).
Ya están acá: ¡son reales!
Gracias por todos los hermosos comentarios que me están dejando sobre sus experiencias. ¡Me hacen muchísimo bien!

3

Ayer fue la aspiración de folículos. Y contra todo pronóstico había ocho ovocitos que salieron cuando el doc los pinchó. Así que hay material para hacer un bebé (o dos). Yo no sentí nada porque fue con una suave sedación endovenosa. Es decir, me durmieron en un sueño plácido y tibiecito. Todo fue rápido y fluido (salvo el tránsito, cuando él fue a buscar a "los muchachos" al banco pero yo ni enterada, estaba en el último sueño de la sedación).
Ahora a esperar la llamada que nos dirá cuántos fertilizaron. Ayer por la noche comencé con mi amiga la progesterona y hoy seguimos tres veces al día. Siento el útero cargado y las tetas están grandes, como para dar de amamantar a mellizos.
Algo que nos hizo gracia: el ocho acostado es el símbolo del infinito. 


8 de agosto de 2014

2 y 1/2

Acá andamos cortando clavos. De los siete potenciales hay dos que al octavo día de la estimulación "picaron en punta" (están ya grandecitos). Y esto no es algo muy bueno porque ya están casi cocinaditos y han dejado rezagados al resto que podrían crecer un poco más. Tal vez lleguemos a una mayor cantidad pero no habrá los suficientes ovocitos como para congelar. Con esto nos queda claro que si bien no es un mal pronóstico tampoco es el ideal. Y yo entonces pregunto: ¿pero el ideal para quien? ¿Hay chance de que haya al menos un embrión? Sí. Bueno, entonces tengo toda la fe puesta ahí. Yo quiero tener un bebé, no quichicientos embriones congelados. Con uno que se agarre a mí me basta. Así que me bajo humildemente de la super curva de las estadísticas y acepto que soy un ser humano, que mis ovarios han hecho lo que han podido con las hormonas que les hemos proporcionado y que si nos dejan seguiremos nadando y llegaremos hasta el final. 

7 de agosto de 2014

Inexplicancias

Soñé con una hija. Mi hija. Tenía un año. Su pelo era oscuro y los ojos muy negros. Tenía la piel descamada y estaba muy pálida. En mi sueño yo estaba haciendo el tratamiento que estoy haciendo ahora. Me daba las inyecciones y rogaba que hubiera muchos ovocitos para fecundar. De pronto miraba a mi hija y me decía: ¿pero cómo no me di cuenta de que ya tengo una hija? Pero era una hija que no podía abrazar. La veía brumosa. No estaba en este mundo.
En el sueño la carita de esa nena se convertía en la cara de mi hermoso y dulce gato. Me desperté con mi gato durmiendo a pata suelta, encima mío.

6 de agosto de 2014

2

¡Primera eco! Habemus pool folicular. Esto quiere decir que hay folículos y están parejitos. Tres potenciales del izquierdo y cuatro potenciales del derecho. Seguimos con la misma medicación y mañana agregamos Orgalutran. Es muy temprano para saber algo aún. Yo les hablo, les digo que tienen que ir juntos, que sean solidarios y que todos van a tener su chance de ser la mitad de un bebé. Y así vamos pasando los días. Leves pinchacitos en el bajo vientre, mucho sueño de a ratos y energía inusitada en otros.

4 de agosto de 2014

De agujas y pinchazos

Ya no me dan miedo las agujas. Al menos no me duelen ni me dejo moretones. Con respecto a la mezcla con el Menopur, bueno, eso es harina de otro costal. La primera vez fue un desastre, la segunda fuimos mejorando.
La frase del doc fue: ¡no tengan miedo a la medicación! Incluso nos lo escribió en un papelito que tengo ahora pegado en la puerta de la heladera.
Él se apresuró a replicar que ambos somos hijos de diabéticos (yo de madre y él de padre) insulino dependientes y que durante toda nuestra vida hemos visto como nuestros progenitores se inyectaban insulina antes de desayunar.
-Amor, vos nunca te inyectaste nada y, como decía mi bisabuela materna: "la experiencia es una enfermedad que no se transmite". 

2 de agosto de 2014

1

¡Primer día!
Primer paso: preparamos el desayuno para mis ovarios. 225 UI de Puregón del lado izquierdo de mi pancita y 75 mg de Menopur del lado derecho. El Puregon entra fácil, sin problemas, rapidito y sin doler. El Menopur... bueno, esto de mezclar, diluir y que el émbolo de la jeringa no se te escape de los dedos es toda una técnica que tendremos que ir mejorando con el tiempo. Pero lo importante es que ya está adentro de moi. ¿Vieron que a los medicamentos homeopáticos los agitan y baten para potenciarlos? Bueno, ejem, digamos que el Menopur quedó como bastante energizado.
Segundo paso: preparamos el desayuno para nosotros. Café con leche y unas buenas rebanadas de pan integral con queso y dulce. Ah, y el ácido fólico, claro.
Así comienza nuestro primer día de este ciclo FIV. 

1 de agosto de 2014

Ser mujer

Por la tarde estallo de ansiedad y nervios. MAÑANA EMPEZAMOS.
Y entonces lloro. 
Y no sé si lloro de angustia, de felicidad, de que no quiero que me molesten con cosas que no tengan nada que ver con este momento. Lloro porque estoy cansada, dormí muy poco, me fui a sacar sangre tempranísimo, me hicieron una eco y no había ningún residual. Lloro porque hoy a la mañana me reí con el médico (y ahora estoy llorando). Lloro porque es mi segundo día de la menstruación y casi siempre me agarran ganas de llorar. Lloro porque él al verme llorando, en vez de abrazarme, se pone nervioso y ofuscado y no sabe qué hacer con mi llanto. Lloro porque me pregunta qué me pasa y a cada pregunta a mí se me atraganta más el llanto.
Y entonces le respondo:
-¿No es obvio lo que me pasa?
-Amor, ante todo SOS una mujer. Nunca es obvio nada.
Y entonces nos reímos.

30 de julio de 2014

Pequeñas vanidades

Ayer vino una amiga a casa y mientras tomábamos mate me dice:
-¡Qué lindo tenés el pelo!
-¿En serio? Mirá que no estoy haciendo nada especial.
-¡Pero si lo tenés re brilloso! ¿Cómo hacés?
-Ni idea, ¿será el ácido fólico?

29 de julio de 2014

Duérmase la Mamá

 http://www.goear.com/listen/2f433a6/duermase-la-mama-jaime-roos

Duérmase la mamá,
ya vino el coro de sapos.
Duérmase, duérmase, mi niña,
los brazos son ramas.
Duérmase la mujer,
la luna de Oriente.
Duérmase, duérmase,
las dunas me escriben de allá...
Duérmase la mamá.

Duérmase, duérmase,
desciendan diademas doradas,
duérmase, duérmase,
ovillo de tenues fogatas.
Duérmase la mujer,
los campos de holanda.
Duérmase, duérmase, mi niña
me invita a pasear.
Duérmase la mamá.

28 de julio de 2014

Ya casi

Cansancio. Sueño. Bostezo. Triple bostezo. El blister de los anticonceptivos se terminó. Sigo con el ácido fólico. Sensación de que voy a menstruar. Tengo fecha de largada apuntada con verde en mi agenda. Una llamada para por si las dudas. Un mail de mi doc que me dice algo que nos alegra el día. Una cancelación de una clase para el día en el que ya tengo agendado un turno. Una amiga que me tira buena onda por teléfono. Mi mamá que me llama y quiere saber cómo estoy, si ya me vino. A todo esto, miro mi agenda y veo muchos espacios en blanco. También veo otros espacios. Nuevos espacios. Bostezo otra vez. Y él me dice: andá a dormir, amor, mañana será otro día.

24 de julio de 2014

Fluir

La gran lección de mi vida está por comenzar: dejar de controlar. Entregarse al fluir de la vida. Cuando el mar se ha puesto bravo y las olas asechan no tiene sentido luchar contra ellas. Hay que abrazarse y mantenerse a flote con la confianza de que la corriente nos llevará a tierra firme otra vez.

23 de julio de 2014

Cuenta regresiva

Veo el blister de los anticonceptivos que va terminándose junto con el blister del ácido fólico. Me clavo las dos pildoritas como para que no me queden dudas. Ambas son para hacer, luego de este ciclo, un montón de ovocitos.
Voy paso a paso. Que haya unos cuantos ovocitos, los necesarios, lindos, gorditos y maduros, con todas las características que los hacen geniales para que un spermi se meta ahí y se haga un lindo pre embrión.
Siento que estoy en el medio de una danza de células. Nunca seré tan consciente de cómo estamos hechos como en este mes que se viene.
Termino los anticonceptivos el día del cumple de mi mamá. Comienzo con la estimulación el día del cumple de mi hermano.
Fechas, fechas, fechas.
Lo inexplicable sigue allí, dando vueltas, girando, como el ADN: elicoidal.

21 de julio de 2014

Susceptibilidad fértil

Es sabido que las hormonas hacen lo que quieren con nosotras. Últimamente se me vienen ocurriendo pensamientos que sólo alguien que ha pasado por la experiencia de los pinchazos tiene.
Por ejemplo, estamos él y yo en la cama, charlando. De pronto me dice que L, una amiga que tenemos en común y a la que queremos mucho, está un poco susceptible.
Como un ramalazo, sin casi pensar, digo lo primero que se me ocurre:
-Decile que se clave 200 UI de Puregón y después hablamos de susceptibilidad.
Por supuesto, luego hablo con L un buen rato por teléfono y entre otras cosas ella me dice: debe ser que me está por venir. Hormonas, again. 
En otra situación estoy con mi cuñada que dio a luz a mi hermoso sobri hace tan sólo tres días. El bebé es un tierno, se prendió a la teta enseguida y es hermoso por donde lo mires. Entre una cosa y otra ella me narra las delicias del puerperio.
-No sabés cómo lloré ayer, a los gritos, ahora entiendo cuando hablan del puerperio y lo loca que te ponen las hormonas.
Y a mí, que en mi vida he estado puérpera, me sale responder:
-¡Ah, bienvenida al club!


Porque si hay que hablar del coctel hormonal, las que nos pinchamos algo de eso sabemos. ¿O no?

19 de julio de 2014

la cigüeña

Sábado temprano a la mañana. Suena el timbre de casa.
-¿Quién es?
-¡De la farmacia!
Salgo en pijama y pantuflas, toda despeinada y con cara de sueño. El tipo me entrega una caja enorme y me hace firmar un montón de papeles.
Vuelvo a entrar con la caja en las manos al grito de:
-¡AMOR, despertate que llegó la cigüeña!

17 de julio de 2014

Sacudón

Me llaman de la farmacia para decirme que tienenTODA LA MEDICACIÓN y que la puedo retirar cuando quiera, o bien, ofrecen llevármela hasta mi domicilio. Me tiemblan las piernas mientras el pibe de la farmacia me va enumerando las cajas de Puregón, Menopur, Orgalutrán y Pregnyl.
¡Dios mío, nena! Esto ya es REAL. 

Tía

El día llegó. Soy tía. Mi primer sobrino nació ayer con 3, 700 kg. Hoy lo veré por primera vez. Dicen que es blanquito, que tiene las manos de mi hermano y la cara muy redonda. Es bien pachorro y tranquilo. ¿Qué siento? No lo sé. Tengo una extraña sensación. Voy a ver a un bebé que ya es de la familia, hijo de mi hermano, sangre de mi sangre.
No le compré nada, ningún regalo material. No participé de su ajuar. Sí tuve charlas con mi hermano y su mujer, lo sentí patear en su panza, le hablé a esa panza enorme y frondosa de mi cuñada.
El mismo día que nació mi sobrino se arregló algo de la medicación para la FIV, la obra social dijo que sí a algo que estaba difuso. Vamos avanzando un pasito más hacia agosto.

12 de julio de 2014

Eco

Viernes por la mañana. Me fui a la clínica con mi arsenal antiaburrimiento porque sabía que iba a tener que esperar. No me equivoqué. Apenas entré a la sala vi una cantidad inusitada de parejas esperando. Pregunté a la secretaria y sí, lo que me temía, tenía siete personas delante mío. Me fui a tomar un café con leche al bar de la esquina. Lo llamé a él que estaba ansioso por saber el resultado de la eco. Y luego a mi mamá.
Esperar.
Esperar.
Esperar.
Pasó una hora. Volví al ruedo y seguía habiendo una cantidad infernal de gente. Ahora quedaban tres parejas delante mío.
Pasó otra hora.
Finalmente llegó mi turno. En la eco salió que estaba todo bien.
Alivio.
-¿Y ahora?
Anticonceptivos pretratamiento durante los siguientes diez días. Y si todo sale bien, el 1 de agosto arrancamos con nuestra primera FIV.

8 de julio de 2014

A no bajar los brazos!

Dedicado a todas las leonas que buscan a sus bebés y que entran a este blog.
:)

Mi mantra

Todo es una gran incógnita. De todos modos, no siento que sea algo malo. Yo elijo hacer esto. Mi energía está puesta ahí y eso no va a cambiar. Me puse en contacto con mi médico. Se alegró por la buena noticia. Ahora resta saber cómo estoy yo. Aún no sé cuándo empezaré el tratamiento. Cruzo los dedos. El viernes tengo una ecografía de control y ahí se verá. Tal vez necesite un ciclo de anticonceptivos pretratamiento (por mis benditos residuales). Pero tal vez no, tal vez luego de tres ciclos sin manipulación externa el cuerpo logró un cierto equilibrio. No lo sabré hasta el viernes. Pasito a paso. No sirve de nada apurarse.
Calma, calma, calma, me digo como un mantra. 

5 de julio de 2014

Soponcio feliz

Me acaban de llamar de la obra social. Una chica con voz muy dulce me dice que me autorizan una ICSI.
Y yo que no caigo, no puedo articular palabra. Tanto quilombo me hicieron con que me pase de plan, que los meses de carencia y ahora WOW. Y pará, porque la noticia no termina ahí. Hay algo más. Me dicen que no tengo que esperar a agosto como me habían dicho porque tengo tres años de antigüedad en mi plan anterior. ¡La carencia está cubierta! AAAAAAAAAAAAAH. ¿Eso significa que si quiero puedo empezar en julio? ¿Julio es mi mes? ¡Dios mío! ¡Me va a dar un soponcio de la felicidad!

4 de julio de 2014

¡Un premio!

De la mano de Alba, autora del blog Nuestra última estación  me he ganado un premio. ¡Gracias Alba! ¡Me hiciste sonreir!
Me dan alegría estos premios porque siento que sirven para conocernos aún más entre las que estamos esperando y las que ya lo han logrado. Y además nos ayuda a conocer blogs que de otro modo nunca hubiéramos leído. 
Me di cuenta de que muchos de los links de este blog comenzaron con betaesperantes y ahora muchas de ellas ¡van a ser mamás! Siempre digo que cuando esto sucede me da alegría porque quiere decir que funcionan los tratamientos, la paciencia, la espera y el seguir intentándolo con todas las herramientas que tenemos a mano. 
Bueno, aquí van mis respuestas a las preguntas de Alba.

 

Las reglas del premio son las siguientes:

Nombrar y agradecer al blog que te concedió el premio.
Responder al cuestionario y dejar uno nuevo.
Nominar a otros 11 blogs de reciente creación o con menos de 200 seguidores.
Visitar el resto de blogs nominados.
Contar 11 cosas sobre ti.
Informar a todos los blogs del premio que has otorgado

1.- Tu día de la semana preferido

No tengo día de la semana preferido porque mi día a día es muy cambiante. Mis semanas nunca son iguales. Trabajo en forma particular como terapeuta corporal (salvo en el cuatrimestre que doy clases de lingüística, sí, soy muy ecléctica) y eso me permite vivir ratos libres cuando muchas personas están trabajando. Pero si tuviera que elegir un día sería el domingo que es cuando seguro él y yo podemos compartir veladas juntos y venimos ya descansados del sábado. Todo fluye lindo un domingo. 

2.- ¿Mar o montaña?

Ah, qué difícil. ¡Ambos! Amo el mar y especialmente el mar de Uruguay. Es un mar que en nada tiene que ver con los mares tranquilos y transparentes del Caribe (que también me gustan pero de otro modo). Este es un mar con muchas olas y lleno de algas y caracolitos.  No es tan frío como el mar de Argentina pero tiene la misma particularidad de ser un mar revoltoso y atrevido. Amo también la montaña y especialmente las montañas de mi amado Sur patagónico. Fui muchísimos años de camping a los lagos del sur, caminé y subí muchos cerros. Adoro volver a esos paisajes, me enamoran y me llenan de buena energía. 

3.- ¿Cómo conociste a tu pareja?

Lo conocí al comienzo de la universidad. Yo tenía 18 y él 21. De entrada no me gustó. Me pareció arrogante y soberbio. Éramos muy jóvenes y teníamos formas opuestas de ver la vida (o al menos eso parecía a simple vista). Luego descubrí que todo eso no era más que una coraza y que detrás se escondía un enorme corazón. Él ya sabía de su esterilidad. Recuerdo la noche en que lo compartió conmigo, no se me olvida ni un gesto, ni una palabra. Éramos muy jóvenes para pensar en hijos pero recuerdo que en ese momento, yo, con mis 18 años, pensé: "algo van a inventar, no todo está perdido". Tuvimos un romance que duró un año pero se cortó abruptamente. Éramos extremadamente diferentes. Durante 12 años mantuvimos un contacto mínimo. Cada uno hizo su camino y tuvo distintas parejas. Luego pasó lo que parecía inevitable. Volvimos a reencontrarnos y fue un flechazo. Ya no pudimos separarnos más. Estamos juntos hace cinco años. Y no me arrepiento de nada de lo que hemos recorrido juntos.

4.- ¿Perros o gatos?
Yo siempre amé a los perros. ¡Los perros son lo más! Los gatos no me gustaban para nada, no los comprendía. Pero es como todo: uno no comprende lo que no conoce. Tuve perros siempre, de chica y de grande también. Pero ahora tengo un gato que es maravilloso y que tiene actitudes que me sorprenden. Siento que me cuida y me demuestra su cariño. Yo siempre digo que en realidad él me adoptó a mí. Llegó un día a nuestra casa, le dimos de comer y se quedó. Es extremadamente cariñoso, duerme con nosotros, ronronea de felicidad. Es un ejemplar bellísimo. Blanco, enorme y bueno. Tiene su lado salvaje cuando caza pajaritos pero lo perdono porque es un gato y está en su naturaleza. 

5.- ¿Por qué empezaste a escribir un blog?
Este blog surgió de la necesidad de expresar sentimientos que me estaban pasando en la búsqueda de nuestro bebé. Primero estuvo mucho tiempo como un blog privado, sólo para mí. Era un registro de sensaciones que necesitaba escribir para no volverme loca. Pero luego sentí la necesidad de compartir esto a otras personas. Me di cuenta de que muchas mujeres están en mi misma situación y eso me hizo sentir menos sola.

6.- ¿Tienes amigas o gente cercana que también haya pasado por tratamientos de fertilidad?
Sí. Lamentablemente sí. Tengo una amiga que adoro y que tiene un historial de endometriosis desde los 18 años y que ahora, a sus 36, está luchando por embarazarse. Siempre le digo que se tiene que abrir un blog ¡porque tiene cada historia! Tengo otra amiga, Danila, que conocí gracias a los blogs y que ha pasado por cuatro intentos de FIV. Una mina con ovarios de acero. Una mujer que no se guarda nada. Gracias a ella conocí mucho sobre la ley de fertilización cuando yo áun no estaba metida en este camino. Ella también aún continúa intentándolo.

7.- ¿Sueles contarle a la gente el proceso por el que estás pasando o has pasado? ¿O prefieres llevarlo con discreción?

No lo ando divulgando a los cuatro vientos pero tampoco es algo que me callo. Creo que la infertilidad es algo que afecta a muchas personas pero es un tema que se tapa por vergüenza como si hubiera un estigma social sobre quienes no se quedan embarazados naturalmente. Además, hay muchos fantasmas alrededor de lo que es un tratamiento de fertilidad, alrededor de lo que es un donante de gametas. Pero también es cierto que en este proceso debemos cuidar nuestra salud mental y emocional. Y mucha gente desde la ignorancia puede herirnos con comentarios poco afortunados.
Por eso, finalmente decidimos con él contarle sólo a personas que están muy cerca nuestro y que sabemos que comprenderán la situación por la que estamos pasando. Los primeros en saberlo fueron nuestros padres (los futuros abuelos). Ellos han sido muy discretos y amorosos. Así que ha sido para bien.

8.- ¿Crees que la infertilidad es un tema tabú?

Que sea un tema tabú depende mucho de nosotros. Creo que cada vez se habla más de infertilidad. Y creo que es importante que esto suceda. En Argentina, por ejemplo, gracias a la Ley de Fertilización Asistida que se sancionó el año pasado, se ha puesto sobre el tapete un tema del cual antes no se hablaba mucho. Para bien o para mal esta ley ha visibilizado un problema en una sociedad donde la gente prefiere mirar hacia otro lado. Hay mucha gente ignorante que opina desde la ignorancia. Pero con información creo que todo puede ir mejor. 

9.- ¿Qué viaje tienes pendiente o te gustaría hacer algún día?

¡Ir a España! He estado en Europa (Francia e Italia) pero nunca en España. Él vivió algunos años allá y de hecho su familia proviene de Asturias. Siempre me dice que tenemos que ir juntos.

10.- ¿Has llorado alguna vez la última semana?

Bueno, vengo con una buena racha, esta es una buena semana. Si me lo preguntabas la semana pasada, uf, eso hubiese sido harina de otro costal.

11.- ¿Te has reído alguna vez la última semana?

Sí, eso es algo que no falta nunca en casa. Nos reímos incluso en momentos muy inoportunos. Siempre digo que lo que más me enamora de él es su risa que es muy contagiosa.  No hay como estar cerca de alguien que tiene la risa fácil. 

11 cosas sobre mí:

1. Amo cantar. Es un don que tengo desde que tengo uso de memoria.
2. Heredé esa voz de mi mamá.
3. Soy malísima dibujando.
4. Me gusta mucho cocinar pero jamás sigo una receta al pie de la letra.
5. Detesto hacer trámites y todo lo relacionado con la burocracia. 
6. Puedo estar horas trabajando en el jardín.
7. Me encanta la ropa original y de vivos colores pero sí o sí ¡debe ser cómoda!
8. Estoy aprendiendo a manejar un auto (sí, me daba miedo).
9. Me encanta leer libros.
10. Escribo. (A veces digo que son poemas).
11. Soy un desastre con la tecnología. Es decir, cuando se rompe, se cambia. Antes no.

Mencionaré sólo a 5 personas. ¡Es que la mayoría de los blogs que conozco ya han hecho estas preguntas o han sido nominados! Así que ahí van:

Danila: Fuiste el primer blog que leí donde se hablaba de fertilización asistida. Yo aún no estaba en este camino. Luego nos conocimos y el cariño fue mutuo. Fue hace muchos años y recuerdo la garra con la que escribías tu búsqueda. Hoy a pesar de todo lo vivido (o tal vez por eso mismo) tus fuerzas siguen intactas. ¡Te admiro y te quiero!
 

Promediando el círculo: Tu blog es hermoso. Día a día me llena de luz cuando lo leo. El día que me enteré de tu embarazo yo estaba en el sur, luego de un año de cuatro intentos fallidos en baja complejidad (y un aborto), intentando relajarme. Me sentía miserable y espantosamente mal. De pronto, leí que estabas embarazada y el corazón se me puso como loco: ¡era posible! Me dio paz saberlo. Desde ese momento soy fan de Emilia.

Nit: Durante mucho tiempo tuve el fantasma de la endometriosis. Es una enfermedad desesperante y se sabe tan poco. Lo desesperante además es el dolor que invalida y no deja que una haga su vida normalmente. Me encantó tu frase: somos lo que comemos. Yo pienso mucho en esos términos. Ojalá te resulte. ¡Te deseo toda la salud para afrontar esta búsqueda!

Luna: No creo que me ubiques pero yo te leo hace mucho tiempo. Me gustó el título, recuerdo que eso fue lo que me atrajo enseguida. "Voy caminando a nuestro futuro", una idea maravillosa. ¡Y me morí de alegría al saber de tus mellizos! Encontraste tu futuro. Tus hijos ya están con vos. Ojalá que todo sea para bien y que puedas disfrutar de tu embarazo. ¡Te lo merecés! 

Pau: Este último nombre no tiene link porque aún no tiene un blog pero es una invitación a que se anime y finalmente lo abra. ¡Animate Pau! Acá estamos esperándote para leer tus aventuras con la búsqueda de la panza. ¡Vamos!

Y aquí van mis preguntas:

1.¿Te gusta tu trabajo, profesión o actividad principal? ¿Es algo que pudiste elegir?
2. ¿Cuál es tu plato de comida preferido?
3. ¿Qué es lo que más disfrutás hacer en la vida?
4. ¿Qué es lo que menos te gusta hacer pero lo tenés que hacer igual?
5. ¿A qué le tenés miedo?
6. ¿Te das tiempo para darte algún gusto o mimo y relajarte?
7. ¿Sentís que los demás te comprenden en la búsqueda de un hijo por fertilización asistida?
8. ¿Qué pensás de la donación de gametas? ¿Compartirías esta información con los demás si fuera el caso?
9. ¿Te considerás una persona alegre por naturaleza?
10. ¿Te sentís a gusto y "protegido" cuando estás en tu casa?
11. ¿Tenías alguna expectativa cuando empezaste a escribir tu blog?

2 de julio de 2014

Letras doradas (y un pasito más)

Te lo dicen una vez, dos veces, tres veces y vos aún no podés comprender, decís que sí, que entendés, que una FIV es mejor, que sí, que tienen razón, que hay buenas chances, que las probabilidades son mayores... pero en el fondo de tu alma estás muy triste. Te enfermás y te sentís peor, sentís que no vas a poder, que tanta manipulación tiene un costo, sentís que algo tan pequeño como folicular es un milagro.
Hasta que un día sale el sol y mirás a tu alrededor. Juntás los papeles que hay que llevar a la obra social, repasás una y otra vez la historia clínica y entonces sí, te convencés de que sí, de que ya es hora de comenzar con los trámites y conseguir la autorización para una FIV.
En la obra social te atienden maravillosamente bien, todos son amables, la chica te dice que es temprano para pedir la autorización ya que hasta agosto no podrás comenzar con el tratamiento por los "meses de carencia". Te mira mientras te dice esto y luego algo en su cara cambia. Te dice: no, sabés qué, sí mejor ya vamos presentando los papeles por si falta algo así cuando llega agosto estás tranquila.
Entonces pensás, guau, te leyó el pensamiento.
Y el sol vuelve a salir otra vez.
Lo que es tener una credencial con letras doradas.
Hoy pienso más que nunca: el deseo y el dinero mueven al mundo.

25 de junio de 2014

Esta vez el dolor va a terminar

Hace una semana estuve con una sinusitis horrorosa que no me dejaba respirar. Luego pude respirar gracias a los antibióticos y la loratadina. Los antibióticos barrieron con la bacteria en sí pero también con toda mi flora intestinal, ergo, me dejaron el sistema digestivo a la miseria. No es de extrañar entonces que, pasado unos días, haya tenido un ataque hemorroidal, incómodo y doloroso, sólo podía estar acostada boca abajo o bien de costado. Y cuando éste comenzó a remitir y comencé a sentirme mejor... voilà! La Menstruación hizo su aparición con un ciclo de 27 días... sin dolor.
Algo es algo.

10 de junio de 2014

Gaviota

Gaviota no es el nombre de la futura criatura. Gaviota es un concepto que surgió de un deseo, una nueva forma de mirar la vida.
Surgió en un verano, en la playa. Estábamos de vacaciones y yo tenía un atraso de cinco días. Nunca antes se me había atrasado. Estaba nerviosa, sensible. Sabíamos que el atraso no era por un embarazo, que un embarazo en nuestra situación era imposible pero aún así nuestro corazón era difícil de callar.
Unos de esos días, mirando el mar él me dijo:
-Si estás embarazada le ponemos Gaviota.
No estaba embarazada. Sabíamos que no lo estaba. Decir "Gaviota" era decir un milagro. Fue allí donde el deseo de un hijo se nos hizo carne por primera vez.
Buscando a Gaviota no es el nombre de la futura criatura. Es la vía que nos llevará a nuestro hijo o hija. Gaviota es la aventura, el buscar un buen médico, una clínica, un banco de semen, el camino de las inseminaciones, la primera FIV.
Y seguiremos recorriendo este camino hasta que nuestros hijos nos encuentren.

5 de junio de 2014

Pasitos

Llegó junio. Me tomé un tiempo para no pensar. Para armarme una vida. Para dejar de controlar lo incontrolable. Para escuchar al cuerpo. Para estudiar algunos temitas pendientes. Para trabajar sin presiones ni grandes esfuerzos. Para conectar con algo más simple. Para mirar mi entorno y ver que otras cosas están pasando y no quiero perdérmelas. Para ayudar a una amiga que lo necesitaba. Para estar un poco más con mi familia. Para tener ratos a solas con él. Para dejarme llevar por las ganas, el deseo. Para cultivar una nueva amistad. Para arreglar mi casa con cosas que necesitaba. Para aprender a manejar un auto (¡y lo estoy consiguiendo!). Para dejar de tener miedo a cosas que antes me daban miedo. Para fluir con lo que viniera.
Y ahora... ahora hay que seguir. Pasito a paso con todo esto logrado. 

21 de mayo de 2014

Emilia

Un cuento sufí para la hermosa Emilia y su valerosa mamá

Un hombre vivía a orillas del mar, en una enorme playa donde tenía una casita. Era un hombre inteligente y con sensibilidad acerca de las cosas importantes de la vida.
Una mañana mientras paseaba por la playa vio a lo lejos una figura que se movía de una manera extraña. Al acercarse vio que era un viejo que recogía las estrellas de mar que habían quedado varadas en la orilla y las lanzaba otra vez al océano.
El hombre le preguntó al viejo que estaba haciendo y éste le contestó:
-La marea está muy baja y si no devuelvo estas estrellas de mar al agua, morirán.
El hombre quedó estupefacto y respondió:
-Pero esto no tiene sentido, hay miles de estrellas en esta playa, nunca tendrás tiempo de salvarlas a todas. Esto que haces no cambia nada.
El viejo miró fijamente al hombre, tomó una estrella de mar de la arena y la lanzó con fuerza por encima de las olas.
-Para ésta… algo cambió.

15 de mayo de 2014

On the road

Seguir por el camino de las inseminaciones artificiales se está haciendo muy duro. Un mes me prendo fuego y al mes siguiente tengo que ponerme hielo (léase, tomar anticonceptivos) y todo se va aplazando.
Somos una pareja infértil y necesitamos que la ciencia nos ayude con todo lo que pueda. Y tiene, tiene mucho aún para darnos. Tengo ovarios y pienso usarlos. Si han de estimularme pues vayamos por todo. Y que se arme la fiesta.
Así que como bien me dijo Promediando el círculo estos días se han ido en sacar papel, lápiz, calculadora, patear la calle, hablar con la obra social (varias veces), buscar mi historia clínica, estudios, aprender sobre qué dice la ley de fertilización asistida, cuáles son mis derechos, qué me conviene en términos de dinero, tiempo y tranquilidad emocional.
Mi obra social pone trabas y exige que me pase de plan. No quiero irme a Fertilab o Gens (que es lo que ellos proponen por ley) sino hacerlo en la clínica en la que me vengo atendiendo.  Para ello debo subir de plan. Aún haciendo esto, el precio de un tratamiento de alta complejidad es tan alto que conviene hacerlo por obra social. Lo hemos hablado y desde ayer tengo un plan que me da cobertura para tratamientos de fertilización asistida.
Vamos resolviendo la parte burocrática. Necesito ayuda para la parte emocional. Necesito prepararme para lo que va a venir. Esto es algo grande pero no tengo miedo. Anoche descansé bien.
Ahora puedo volver a comenzar a pensar en otras cosas.
De a poco, el dibujo se va completando.

13 de mayo de 2014

Cuando el inconsciente quiere que sueltes

Soñé que estaba en una habitación jugando con un autito a control remoto (nótese la connotación técnica de mi sueño). Yo tenía el control remoto en mis manos e intentaba que el autito se subiera a una rampita y se metiera en una ranura que había en la pared. Una vez que se metía allí, mágicamente aparecía un autito mejor. De modo que ese era el juego: subirlo por la rampa, meterlo en la ranura y que me dieran un mejor auto. El juego era simple, unas maniobras aquí y allá con el control remoto y se conseguía el resultado. Pero a medida que avanzaban los niveles todo se hacía más complicado. MI auto era mejor pero aparecían otros autos que obstaculizaban mi auto. Y luego estos autos se volvían agresivos e intentaba chocarlo. Por último ya no eran sólo autos sino manos gigantes (sí, manos enormes) que tomaban mi autito y lo estrellaban contra la pared. En ese punto, yo soltaba el control remoto y decía: no, así no se puede jugar, con este controlcito de mierda no puedo contra esto tan grande.

En otro sueño muy psicolélico aparecía una mujer con un niño de cinco años que me decía: tenés que encontrar la palabra "birthday" que traducido literalmente al castellano significa "día de nacimiento". 

9 de mayo de 2014

Bienvenida al mundo de la alta complejidad

De cinco folículos se rompieron tres. Los otros dos aún están conmigo.
Me propuso pasar a in vitro. Hace un año y medio que estoy en esto y sólo logré acceder a cuatro intentos de inseminación (con un embarazo en el segundo que no resultó bien). Tuve una charla profunda con el doc.
Ampliaré cuando digiera toda la información nueva.

8 de mayo de 2014

Señorita M

Llegó el día de la bajada de sangre.
Nunca pensé que iba a decir esto en este blog (y hasta parece blasfemo) pero qué lindo es menstruar. Soy un ser de luz con el universo. No me duele nada, siento calorcito en la espalda y una felicidad total y completamente absurda. Podría anotar una serie de metáforas más como que soy la luna llena andando pero estamos en cuarto creciente así que, bueh, nada, me callo mejor y espero a mañana, que abierta de piernas y con el coso ese del ecógrafo insertado en mis partes íntimas se verá si efectivamente los cinco folículos se rompieron liberando 5 ovocitos de mis ovarios que al no ser fecundados se fueron barridos por esta sangre que estoy perdiendo hoy, muy felizmente.

7 de mayo de 2014

Esperando la luna

La semana pasada tuve mi pico máximo en esta quinta montaña rusa del sol. Me subió la temperatura unas décimas y me sentía caliente en la zona de los riñones. Todo lo contrario a las primeras dos semanas del ciclo. Y, luego, el correspondiente estallido en la zona pelviana. Un dolor de cabeza insistente y la sensación de querer llorar todo el tiempo. Pasaba de la risa al llanto en apenas segundos. En un momento pensé: "debo estar ovulando. ¡Salgan los cinco, no sean tímidos! ¡Salgan de mis ovarios ya!".
Estuve así unos dos días.
Y luego, toda esa sensación poderosísima y agobiante se fue. Algo se enfrió y empecé a sentir que las funciones fisiológicas se normalizaban. Y claro, me enfermé. Una especie de gripe con tos que me dura hasta el día de hoy.  En medicina oriental decimos que cuando nos resfriamos estamos "hasta las narices" de una situación o algo que nos acontece.
Así que así estoy: esperando la menstruación. Una nueva luna que se añade. 

29 de abril de 2014

Con los ovarios llenos


La foto ilustra un poco cómo me siento.
Minga que no respondí al Puregon. Respondí. Sí, claro que respondí. Pero respondí tarde. Me río sola de las palabras de mi doc una semana atrás:
-Y...capaz llegás con un folículo pero me gustaría que llegues con dos para tener más chances...
Ayer en la consulta, la médica que lo reemplaza (él está de viaje) vio que mis ovarios (los amo, amores!) habían generado 5 folículos y que estaban todos listos para salir. Dos del ovario derecho y tres del ovario izquierdo. Y yo que me venía quejando del dolor de cabeza y la constipación... bueno, ya sé la causa.
Poner huevos tiene un costo, supongo.
Obviamente me quería matar. Con 5 folículos no se puede hacer una inseminación por temor a un embarazo múltiple. Por otro lado, la médica me aclaró: "si tuvieras la oportunidad de quedar embarazada en tu casa también te tendría que decir que te cuides hasta la próxima menstruación".
Además claramente el ciclo está descompaginado. El endometrio no está muy mullidito para la cantidad de folículos que hay. Esto ya pasó una vez cuando me fui al carajo con el clomifeno y me llené de residuales y claro, nunca más clomifeno para mí, fui directo a los pinchazos.
 ¿Y ahora? Nada, a esperar. Supongo que si quiero matar a alguien esta semana estoy más que justificada. Estoy como la gallinita ponedora.
Literalmente: con los ovarios llenos.

22 de abril de 2014

Subirse a la ola

El lenguaje es tan peculiar. Todo tiene demasiado significado. Todo. Cuidado con lo que me vas a decir porque todo puede ser tomado en tu contra. Alguien que me quiere mucho me dice que no esté triste porque si a cada curva cerrada de este camino de la fertilización asistida voy a estar triste, voy muerta. Me dan ganas de responderle mandándola a la mierda. Pero sé que viene del amor. No tiene la culpa de no saber, de no tener la menor idea de lo que es estar acá (tampoco se lo deseo), tratando de surfear una ola y con el mar que sólo te da cachetazos, o bien, se queda planchado, nada de nada, un agüita plana que no dice nada. Y yo con mi tabla nueva a estrenar, mi Puregon del orto que ya gasté y para nada.

Trato de no herir a nadie en este camino. Me dicen que no tengo problemas para concebir pero voy al médico y se le escapa un "te vas a curar, vas a tener un bebé". Y no es un mal tipo, para nada, es de lo mejorcito que conocí. Es de los que "no comen bronce" como decía la abuela de mi marido. Pero tengo que hacer un enorme esfuerzo para no sentirme enferma. Y aún así me lleno de hormonas que hacen que mi cuerpo reaccione como puede. Ya me imagino a mis ovarios en estado de estupefacción. Un mes te frenan con anticonceptivos, al otro mes te mandan 450 UI de Puregon. Al otro mes te dejan ser a ver "qué onda el ciclo natural". Y te miden las hormonas a ver si se te dispararon mal o todo sigue ok. Los ovarios de las mujeres no están hechos para folicular por dos todos los meses. Esto es real. Los residuales que muchas odiamos porque no nos dejan avanzar son el resultado de la manipulación con drogas. Y ni hablar de las mujeres que van a in vitro y que en vez de dos, intentan que foliculen todo lo que pueden. A ver mamita, ¿cuántos huevitos me das? Pero es así como funciona. Necesitamos de esos huevitos. Y de los espermatozoides de ellos.

También me tengo que bancar a las huestes del espiritualismo que nos mandan a él y a mí a que nos hagamos acupuntura, hierbas, chacras y la mar en coche. Boludos. El problema es bien real. Es del plano físico. La acupuntura no le va a devolver la salud al testículo de él. Pero tampoco los mando a la mierda porque soy tan buena que los escucho. Pero sé hablar y entonces replico: no hay espermatozoides. No hay. ¿Ni uno? NI uno. Pero... ¿y vos? ¿Yo qué? Yo hago lo que puedo. Tengo un 20 % de quedar embarazada por cada inseminación. ¿Y por qué no quedás? ¿No será que le pifian al día? ¡Un 20 % te dije! ¿Aprendiste porcentaje en la escuela secundaria?

Soy terapeuta corporal. Trabajo con otros cuerpos (y con el mío propio). No soy ninguna necia respecto a la energía. Sé lo que le hacen las drogas a mi cuerpo. Sé el efecto de la halopatía. Pero quiero ser mamá. Y sé que este camino no es el camino del equilibrio. No quiero que me equilibren. A ver si me entienden. Tengo que subirme a la ola. Nadie se sube a una ola en posición de loto. Y el equilibrio lo encuentra una, cuando ya se subió, y te quedás ahí, surfeando, vos solita con la ola, rogando que todo termine bien.

21 de abril de 2014

Mis ovarios dicen "ni"

Pasó lo que nunca nos había pasado pero que "puede pasar y no significa nada, quedate tranquila, todo está bien". No hubo respuesta a la estimulación. Mis ovarios están indecisos. Hay folículos pero ninguno se desprende. Todo está igual que el miércoles pasado. Me he metido 475 UI de Puregón para nada.
-No quiero que te preocupes - me dice mi médico. -Esto es algo que a veces pasa. No siempre se obtienen buenos ciclos. Es normal en toda mujer. Tu ovario ecográficamente está bien, tus hormonas dan bien. Son datos que me dan la pauta de que esto no es más que un ciclo no muy bueno en tu historia. Punto.
Pero yo siento que se me derrumba el mundo. Ahí mismo. Juro que estoy tratando de dejar el melodrama de largo pero hay veces... Me quiero ir, me quiero ir de ese consultorio y sacarme todo el puregón que tengo encima. Me quiero lavar, lavar íntegra, darme un abrazo, estar sola, decirme, sí, ya sé, estás cansada, tenés derecho a estar cansada y a no querer generar ni un puto folículo más con esa mierda de ovario de rata china que te metés en el cuerpo. ¡Tenés razón, tenés razón!
Pero lo que hago es tragar saliva y preguntar:
-¿Y ahora qué hacemos?
-Suspendemos la medicación. Podríamos seguir intentándolo con más medicación pero vas a llegar con un folículo y yo quiero que llegues con dos para que por lo menos tengas el doble de chances.
-Ok, suspendemos la medicación, pero ¿qué va a pasar con este ciclo?
-Es un ciclo perdido... aunque igual lo vamos a ir monitoreando.
-¿Monitoreando por qué?
-Por si a pesar de todo se genera un folículo. Nunca se sabe. Quiero ver qué pasa. Y ahí vemos que hacemos. Pero como viene la mano... esperemos al lunes que viene para volver a hacer una eco.
Lunes que viene.
Todo parado.
Tibio, el hornito está tibio.
Y entonces pienso: Es que no se puede vivir encendida todo el puto año.
Claramente.

18 de abril de 2014

Feriado

-No hay muchos cambios del miércoles a hoy -dice la médica mirando la pantalla del ecógrafo.
Estoy de piernas abiertas con el coso ese en mi vagina y se me cierra la garganta. ¿Es posible?
-Va más lento este ciclo, a veces pasa.
Hay folis pero ninguno que se adelante para tomar la posta. Entonces nos recorremos con el auto buscando las farmacias que están de turno en este feriado de viernes santo para conseguir las 3 ampollas de Puregon de 50 UI. Vamos a la Farmacia de siempre que suelen tener stock pero está cerrada. Llamo a las farmacias que se adhieren al voucher que me dieron en la clínica con el 46% de descuento. No hay ampollas pero tampoco hay cartuchos de 300 UI. En realidad, me dicen, no hay Puregon, está en falta. Ya me empiezo a desesperar. Vuelvo a la clínica y le pido a la médica si no tiene un voucher para la misma medicación pero de otro laboratorio. Recuerdo que una vez que no encontré Gonacor me dieron un voucher para comprar Pregnyl y así. Me da un voucher para comprar Gonal F de 300 UI que ya viene con la pen incluida. No quiero ni preguntar cuanto me va a salir el Gonal este. Salgo de ahí con la indicación de buscar en las farmacias TKL. Encontramos una abierta. Tienen Puregon en cartucho de 300 UI pero las ampollas hace meses que están en falta. Igual casi que beso al empleado.
Volvemos exhaustos a casa con el Puregon en su respectiva bolsita de frío.  Almorzamos y nos diponemos a empezar nuestro día feriado.
Me quedan 3 días de 50 UI hasta el lunes.
Y se verá qué pasa.  
Felices Pascuas. Aprovecharé a comer chocolate. Dicen que estimula, ¿no?

16 de abril de 2014

Va lento...

Una hora de ida y otra hora de vuelta. Hoy tengo un día complicado en horarios pero tengo un mini ratito para escribir esto sin chistar. Fui a la clínica luego de 4 aplicaciones de Puregon 75 UI. La cosa viene lenta. Hoy me queda la quinta aplicación y me da permiso para darme un empujoncito más el jueves con 50 UI más. O sea, toooodita la medicación, hasta el fondo. Mis ovarios van demasiado tranquilitos. Y yo me caigo de sueño en todos lados. Literal.
Así que lo que parecía que sería una inseminación de Semana Santa se alargará un poco más. Eso al menos hace que no tengamos que pagar la "guardia" del banco de semen por darnos la muestra en un día feriado. En este camino todo suma dinero así que cuando algo resta, qué se yo. Por el momento trato de no pensar. Va lento, dijo el doc.
En otro orden de cosas, me llevé para terminar de leer Una mujer en Berlín de Anónima en la sala de espera. Solo a mí se me ocurre leer un diario de guerra de una mujer de treinta y pico de años, en el final de la segunda guerra mundial, alemana, en pleno Berlín ocupado por los rusos. Hambre, violaciones, hambre, destrucción. Qué morbo, ¿no? El libro es impecable, no es literatura, es un documento histórico. Cuando mi doc me hace pasar me pregunta lo que estoy leyendo. Parte de la consulta se va en hablar de Heidegger, Hannah Arendt y Una mujer en Berlín. ¿Sólo a mi me pasan estas cosas? Seguro que no.

9 de abril de 2014

Wiiiii

Me subo a la montaña rusa hormonal! Pista libre! Ovarios reseteados, todo ok para empezar! El sábado comienzo con 75 UI de puregon y el miércoles tengo turno para nueva ecografía. Ahora sí, chicos, trabajen, armen un par de lindos folículos, de esos irresistibles, que de tan bellos y gordos los spermis del donante no se puedan resistir a fecundar.
Comenzó la quinta montaña rusa del sol.

7 de abril de 2014

Aquí vamos

Aquí vamos. Cuenta regresiva. Me baja una sangre incipiente. Terminé el blister ayer. No me duele nada, sólo una sensación opaca entre las piernas. ¿Hace cuanto que no lo sentía?
Por la ventana veo llover. El agua resbala por mi corazón que se ha vuelto más fuerte que en el verano. Mi corazón se ha hecho flor, tiene pétalos de deseo.
Abril es el mes más cruel, escribió una vez T.S. Elliot. Pero aquí no hay primavera, sólo hojas cayendo y fertilizando la tierra mojada, la tierra susurrante.
Aquí vamos, en esta semana difícil. Todo parado, todo complicado, la lluvia amenazante.
Y yo con un secreto en el cuerpo. 

4 de abril de 2014

Abril

A pesar de los anticonceptivos siento tironcitos aquí y allá en todo el bajo vientre y una sensación de que me va a venir, me va a venir, me va a venir y estoy fastidiosa, con algo de pérdidas, me duele un poco la cabeza, me siento hinchada y quiero mandar todo al mismísimo demonio.
Bueno, ya lo dije.
La semana que viene tendré noticias de cómo sigue esto. Me encantaría estar de mejor humor y poder ver más allá de mis narices en este momento. Sé que en algún momento lo voy a conseguir. Detesto sentirme una bomba de tiempo. Por las mañanas el efecto es peor porque me siento cansada, agarrotada y esta humedad otoñal no ayuda para nada.
Finalmente llegó abril.

28 de marzo de 2014

Soy hija de una leona

Hace poco encontré unas fotos viejas de mi mamá embarazada de mi. Atrás de la foto se puede leer "7 días antes". Mi nacimiento estaba teñido de mucha incertidumbre. Fue una cesárea programada a los siete meses de gestación. Mi mamá es diabética juvenil desde los 12 años de edad y eso en 1977 era complicado para llevar adelante sus embarazos. No tenía problemas para concebirlos pero sí para reternerlos con ella. Debo decirlo: gracias a la medicina del siglo XX estoy viva y puedo hoy escribir esto. Pude nacer de la panza de mi mamá.
No hubo nada dramático en mi nacimiento. Todo salió bien. Fui una beba prematura que necesitó de tan sólo unos días de incubadora. Pesé 3. 500 kg. Y dice mi mamá que era pura felicidad. Que apenas me tuvo en sus brazos se le fue todo el miedo.
Antes de mi nacimiento hubieron dos bebés que no pudieron nacer. Dos bebés que habitaron esa panza antes que yo. Y no llegaron a este mundo. Uno que se perdió en el primer trimestre. El segundo fue más terrible: se perdió al sexto mes de gestación. Me pregunto mil veces cómo hizo mi mamá para seguir adelante luego de tanta pérdida. Pero lo hizo y acá estoy escribiendo esta historia  y buscando mi propio bebé que habitará mi panza y me hará mamá. Y también, por qué no decirlo, estoy viva gracias a ellos, mis hermanos no nacidos que le dieron a mi mamá la fuerza para seguir buscando hasta encontrar el médico adecuado que me ayudaría a nacer. 
Por eso nunca sentí que concebir gracias a la reproducción asistida sería un problema. Hay muchas formas de nacer y hay muchas formas de ser concebido para vivir en este mundo multifacético y complicado. Las cosas no son blanco o negro. La salud y la enfermedad no son opuestos ni se complementan. Hay tantos grises en el medio.
Soy hija de una mamá que me buscó muchísimo. Hija de mi papá que acompañó a mi mamá en todo ese camino arduo y no la soltó un segundo.
Tal vez, por eso es que siento que todo esto no va contra natura sino todo lo contrario.