1 de agosto de 2014

Ser mujer

Por la tarde estallo de ansiedad y nervios. MAÑANA EMPEZAMOS.
Y entonces lloro. 
Y no sé si lloro de angustia, de felicidad, de que no quiero que me molesten con cosas que no tengan nada que ver con este momento. Lloro porque estoy cansada, dormí muy poco, me fui a sacar sangre tempranísimo, me hicieron una eco y no había ningún residual. Lloro porque hoy a la mañana me reí con el médico (y ahora estoy llorando). Lloro porque es mi segundo día de la menstruación y casi siempre me agarran ganas de llorar. Lloro porque él al verme llorando, en vez de abrazarme, se pone nervioso y ofuscado y no sabe qué hacer con mi llanto. Lloro porque me pregunta qué me pasa y a cada pregunta a mí se me atraganta más el llanto.
Y entonces le respondo:
-¿No es obvio lo que me pasa?
-Amor, ante todo SOS una mujer. Nunca es obvio nada.
Y entonces nos reímos.

2 comentarios:

  1. Jajajajja es totalmente cierto! Buen viaje y a disfrutar del camino, aun con las lágrimas y los miedos. Te abrazo fuerte!

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  2. Preciosa! Gracias! Yo también te abrazo fuerte a vos y a tu dulce Emilia. Que todo salga bien!!!

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