7 de mayo de 2014

Esperando la luna

La semana pasada tuve mi pico máximo en esta quinta montaña rusa del sol. Me subió la temperatura unas décimas y me sentía caliente en la zona de los riñones. Todo lo contrario a las primeras dos semanas del ciclo. Y, luego, el correspondiente estallido en la zona pelviana. Un dolor de cabeza insistente y la sensación de querer llorar todo el tiempo. Pasaba de la risa al llanto en apenas segundos. En un momento pensé: "debo estar ovulando. ¡Salgan los cinco, no sean tímidos! ¡Salgan de mis ovarios ya!".
Estuve así unos dos días.
Y luego, toda esa sensación poderosísima y agobiante se fue. Algo se enfrió y empecé a sentir que las funciones fisiológicas se normalizaban. Y claro, me enfermé. Una especie de gripe con tos que me dura hasta el día de hoy.  En medicina oriental decimos que cuando nos resfriamos estamos "hasta las narices" de una situación o algo que nos acontece.
Así que así estoy: esperando la menstruación. Una nueva luna que se añade. 

2 comentarios:

  1. Y un nuevo círculo que se va cerrando y te deja lista para la apertura del próximo! :)

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  2. Sí! Así estamos. Gracias por la buena onda!

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