12 de julio de 2014

Eco

Viernes por la mañana. Me fui a la clínica con mi arsenal antiaburrimiento porque sabía que iba a tener que esperar. No me equivoqué. Apenas entré a la sala vi una cantidad inusitada de parejas esperando. Pregunté a la secretaria y sí, lo que me temía, tenía siete personas delante mío. Me fui a tomar un café con leche al bar de la esquina. Lo llamé a él que estaba ansioso por saber el resultado de la eco. Y luego a mi mamá.
Esperar.
Esperar.
Esperar.
Pasó una hora. Volví al ruedo y seguía habiendo una cantidad infernal de gente. Ahora quedaban tres parejas delante mío.
Pasó otra hora.
Finalmente llegó mi turno. En la eco salió que estaba todo bien.
Alivio.
-¿Y ahora?
Anticonceptivos pretratamiento durante los siguientes diez días. Y si todo sale bien, el 1 de agosto arrancamos con nuestra primera FIV.

2 comentarios:

  1. esperar, nuestra temida palabra! Agosto está ahi mismo, que bien! ánimo!!!

    ResponderEliminar
  2. Si hay algo que uno puede aprender de este proceso es a trabajar sobre nosotros mismos... Es un camino de vida!
    Agosto es nuestro, vamos leona! :)

    ResponderEliminar