19 de julio de 2014

la cigüeña

Sábado temprano a la mañana. Suena el timbre de casa.
-¿Quién es?
-¡De la farmacia!
Salgo en pijama y pantuflas, toda despeinada y con cara de sueño. El tipo me entrega una caja enorme y me hace firmar un montón de papeles.
Vuelvo a entrar con la caja en las manos al grito de:
-¡AMOR, despertate que llegó la cigüeña!

4 comentarios:

  1. Pues agarra bien agarrada a esa cigüeña y no dejes que se escape hasta que te de lo que tien que darte.... y no me refiero solo a la medicación.... un besote

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