21 de octubre de 2014

El donante

Para hacer este bebé somos tres.
Mamá, papá y el donante anónimo que nos dio su semilla para que este bebé pueda florecer. 
Me han dicho que el donante es joven. Yo me lo imagino guapo. No muy alto y con el pelo oscuro. Me lo imagino delgado y hasta con una novia. Me lo imagino tomando la decisión de donar su semen y firmando el contrato que nosotros también firmamos.
He soñado con el donante. Al principio tuve sueños un poco feos. Soñaba que un muchacho se metía por la ventana de mi cuarto a la fuerza. Yo bajaba la persiana rápido para que no pudiera entrar. Este sueño lo tuve repetidas veces pero una noche el muchacho lograba meterse adentro. Yo corría disparada a la cocina, muerta de miedo. Me lo encontraba sentado, muy tranquilo, desayunando. Su cara estaba pixelada. Supe que el muchacho era el donante y que yo había estado rechazándolo sin quererlo, sólo por desconocimiento y miedo.
Luego de ese sueño quedé embarazada y aunque el embarazo no prosperó fue una señal de mi inconsciente: aceptar que somos tres para hacer este bebé.
Tuve otros sueños. Soñé, por ejemplo, que tenía un romance con Sean Penn de joven. Y que yo me sentía muy culpable porque sólo podía pensar en que lo estaba traicionando a él. Y este Sean Penn me decía: no te preocupes, es sólo por una noche, y me tomaba de la cintura para bailar. Y yo me dejaba llevar.
El último sueño fue quizás el más paradigmático y cercano a la biología. Soñé con una enorme ameba humana. No tenía esqueleto. Su cara estaba como derramada en el suelo. Ocupaba toda una habitación. Una voz en el sueño me decía que éste era el padre de mi bebé.
Como todos sabemos, las amebas son organismos unicelulares, es decir, tienen una sola célula. Como los espermatozoides y los óvulos.

1 comentario:

  1. ¡Madre mía, qué de sueños! Y todos tan elocuentes... Nunca dejo de admirarme por el inconsciente :D

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