14 de abril de 2015

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Me siento como un revólver cargado. A punto de disparar. Tengo las balas. Tengo un blanco. Pero no quiero matar a nadie. Quiero que se prenda la vida dentro de mi. Y sin embargo, prima la sensación de ser un revólver. Metal pesado y duro. No un arco y una flecha, livianos y elegantes. No, un revólver cargado. La ruleta rusa está por empezar. Y me va a volar la cabeza.

1 comentario:

  1. Se me vino a la mente la imagen de los fusiles con claveles, y es que de tu revolver tiene que salir vida disparada. Fuerza ♥

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