16 de abril de 2015

Punción y el día después

De mis ovarios salieron mis cuatro guerreritos. Hoy ya sabemos que dos fertilizaron normalmente, el tercero está "en camino" y el cuarto sucumbió en la batalla. A todos ellos: ¡gracias!
Llegar a la punción fue durísimo. Por momentos tuve la sensación de que no habría nada para fertilizar. Y esa sensación espantosa no se la deseo a nadie. 
En el quirófano me angustié y lloré en la camilla. El anestecista trataba de calmarme pensando que lo que me angustiaba era el procedimiento. "No te preocupes, no vas a sentir nada". A mi no me salían las palabras para explicarle que no era por eso, que confío plenamente en las manos de mi médico. Mi miedo era que no hubiera nada para hacer embriones.

Amores míos, ya están aquí, les deseo una larga y hermosa vida. Les juro, les recontrajuro que acá hay mucho amor, abrazos y corazón para amarlos. Quédense con nosotros. ¡Por favor!

8 comentarios:

  1. Claro que si! De momento 3 campeones! Que mal tuviste que pasarlo pero un pasito más :)

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    1. Ay, Meri, creí desesperar... pero la vida me ha dado dos regalos. Son dos embrioncitos. Y de muy buena calidad. El tercero no pudo. Igual se lo agradecemos por haberlo intentado.

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  2. Bien por esos campeoncitos! Ahora toca esperar a que estén dentro de ti, ya falta poco! Seguro que poco a poco, esa mala sensación de la estimulacion se te ira pasando. Te deseo lo mejor!

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    1. Sí, ya mañana estarán conmigo. Por lo que leí estás en plena bestaespera! Mucha suerte y paciencia! Gracias por pasar por acá.

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