30 de julio de 2014

Pequeñas vanidades

Ayer vino una amiga a casa y mientras tomábamos mate me dice:
-¡Qué lindo tenés el pelo!
-¿En serio? Mirá que no estoy haciendo nada especial.
-¡Pero si lo tenés re brilloso! ¿Cómo hacés?
-Ni idea, ¿será el ácido fólico?

29 de julio de 2014

Duérmase la Mamá

 http://www.goear.com/listen/2f433a6/duermase-la-mama-jaime-roos

Duérmase la mamá,
ya vino el coro de sapos.
Duérmase, duérmase, mi niña,
los brazos son ramas.
Duérmase la mujer,
la luna de Oriente.
Duérmase, duérmase,
las dunas me escriben de allá...
Duérmase la mamá.

Duérmase, duérmase,
desciendan diademas doradas,
duérmase, duérmase,
ovillo de tenues fogatas.
Duérmase la mujer,
los campos de holanda.
Duérmase, duérmase, mi niña
me invita a pasear.
Duérmase la mamá.

28 de julio de 2014

Ya casi

Cansancio. Sueño. Bostezo. Triple bostezo. El blister de los anticonceptivos se terminó. Sigo con el ácido fólico. Sensación de que voy a menstruar. Tengo fecha de largada apuntada con verde en mi agenda. Una llamada para por si las dudas. Un mail de mi doc que me dice algo que nos alegra el día. Una cancelación de una clase para el día en el que ya tengo agendado un turno. Una amiga que me tira buena onda por teléfono. Mi mamá que me llama y quiere saber cómo estoy, si ya me vino. A todo esto, miro mi agenda y veo muchos espacios en blanco. También veo otros espacios. Nuevos espacios. Bostezo otra vez. Y él me dice: andá a dormir, amor, mañana será otro día.

24 de julio de 2014

Fluir

La gran lección de mi vida está por comenzar: dejar de controlar. Entregarse al fluir de la vida. Cuando el mar se ha puesto bravo y las olas asechan no tiene sentido luchar contra ellas. Hay que abrazarse y mantenerse a flote con la confianza de que la corriente nos llevará a tierra firme otra vez.

23 de julio de 2014

Cuenta regresiva

Veo el blister de los anticonceptivos que va terminándose junto con el blister del ácido fólico. Me clavo las dos pildoritas como para que no me queden dudas. Ambas son para hacer, luego de este ciclo, un montón de ovocitos.
Voy paso a paso. Que haya unos cuantos ovocitos, los necesarios, lindos, gorditos y maduros, con todas las características que los hacen geniales para que un spermi se meta ahí y se haga un lindo pre embrión.
Siento que estoy en el medio de una danza de células. Nunca seré tan consciente de cómo estamos hechos como en este mes que se viene.
Termino los anticonceptivos el día del cumple de mi mamá. Comienzo con la estimulación el día del cumple de mi hermano.
Fechas, fechas, fechas.
Lo inexplicable sigue allí, dando vueltas, girando, como el ADN: elicoidal.

21 de julio de 2014

Susceptibilidad fértil

Es sabido que las hormonas hacen lo que quieren con nosotras. Últimamente se me vienen ocurriendo pensamientos que sólo alguien que ha pasado por la experiencia de los pinchazos tiene.
Por ejemplo, estamos él y yo en la cama, charlando. De pronto me dice que L, una amiga que tenemos en común y a la que queremos mucho, está un poco susceptible.
Como un ramalazo, sin casi pensar, digo lo primero que se me ocurre:
-Decile que se clave 200 UI de Puregón y después hablamos de susceptibilidad.
Por supuesto, luego hablo con L un buen rato por teléfono y entre otras cosas ella me dice: debe ser que me está por venir. Hormonas, again. 
En otra situación estoy con mi cuñada que dio a luz a mi hermoso sobri hace tan sólo tres días. El bebé es un tierno, se prendió a la teta enseguida y es hermoso por donde lo mires. Entre una cosa y otra ella me narra las delicias del puerperio.
-No sabés cómo lloré ayer, a los gritos, ahora entiendo cuando hablan del puerperio y lo loca que te ponen las hormonas.
Y a mí, que en mi vida he estado puérpera, me sale responder:
-¡Ah, bienvenida al club!


Porque si hay que hablar del coctel hormonal, las que nos pinchamos algo de eso sabemos. ¿O no?

19 de julio de 2014

la cigüeña

Sábado temprano a la mañana. Suena el timbre de casa.
-¿Quién es?
-¡De la farmacia!
Salgo en pijama y pantuflas, toda despeinada y con cara de sueño. El tipo me entrega una caja enorme y me hace firmar un montón de papeles.
Vuelvo a entrar con la caja en las manos al grito de:
-¡AMOR, despertate que llegó la cigüeña!

17 de julio de 2014

Sacudón

Me llaman de la farmacia para decirme que tienenTODA LA MEDICACIÓN y que la puedo retirar cuando quiera, o bien, ofrecen llevármela hasta mi domicilio. Me tiemblan las piernas mientras el pibe de la farmacia me va enumerando las cajas de Puregón, Menopur, Orgalutrán y Pregnyl.
¡Dios mío, nena! Esto ya es REAL. 

Tía

El día llegó. Soy tía. Mi primer sobrino nació ayer con 3, 700 kg. Hoy lo veré por primera vez. Dicen que es blanquito, que tiene las manos de mi hermano y la cara muy redonda. Es bien pachorro y tranquilo. ¿Qué siento? No lo sé. Tengo una extraña sensación. Voy a ver a un bebé que ya es de la familia, hijo de mi hermano, sangre de mi sangre.
No le compré nada, ningún regalo material. No participé de su ajuar. Sí tuve charlas con mi hermano y su mujer, lo sentí patear en su panza, le hablé a esa panza enorme y frondosa de mi cuñada.
El mismo día que nació mi sobrino se arregló algo de la medicación para la FIV, la obra social dijo que sí a algo que estaba difuso. Vamos avanzando un pasito más hacia agosto.

12 de julio de 2014

Eco

Viernes por la mañana. Me fui a la clínica con mi arsenal antiaburrimiento porque sabía que iba a tener que esperar. No me equivoqué. Apenas entré a la sala vi una cantidad inusitada de parejas esperando. Pregunté a la secretaria y sí, lo que me temía, tenía siete personas delante mío. Me fui a tomar un café con leche al bar de la esquina. Lo llamé a él que estaba ansioso por saber el resultado de la eco. Y luego a mi mamá.
Esperar.
Esperar.
Esperar.
Pasó una hora. Volví al ruedo y seguía habiendo una cantidad infernal de gente. Ahora quedaban tres parejas delante mío.
Pasó otra hora.
Finalmente llegó mi turno. En la eco salió que estaba todo bien.
Alivio.
-¿Y ahora?
Anticonceptivos pretratamiento durante los siguientes diez días. Y si todo sale bien, el 1 de agosto arrancamos con nuestra primera FIV.

8 de julio de 2014

A no bajar los brazos!

Dedicado a todas las leonas que buscan a sus bebés y que entran a este blog.
:)

Mi mantra

Todo es una gran incógnita. De todos modos, no siento que sea algo malo. Yo elijo hacer esto. Mi energía está puesta ahí y eso no va a cambiar. Me puse en contacto con mi médico. Se alegró por la buena noticia. Ahora resta saber cómo estoy yo. Aún no sé cuándo empezaré el tratamiento. Cruzo los dedos. El viernes tengo una ecografía de control y ahí se verá. Tal vez necesite un ciclo de anticonceptivos pretratamiento (por mis benditos residuales). Pero tal vez no, tal vez luego de tres ciclos sin manipulación externa el cuerpo logró un cierto equilibrio. No lo sabré hasta el viernes. Pasito a paso. No sirve de nada apurarse.
Calma, calma, calma, me digo como un mantra. 

5 de julio de 2014

Soponcio feliz

Me acaban de llamar de la obra social. Una chica con voz muy dulce me dice que me autorizan una ICSI.
Y yo que no caigo, no puedo articular palabra. Tanto quilombo me hicieron con que me pase de plan, que los meses de carencia y ahora WOW. Y pará, porque la noticia no termina ahí. Hay algo más. Me dicen que no tengo que esperar a agosto como me habían dicho porque tengo tres años de antigüedad en mi plan anterior. ¡La carencia está cubierta! AAAAAAAAAAAAAH. ¿Eso significa que si quiero puedo empezar en julio? ¿Julio es mi mes? ¡Dios mío! ¡Me va a dar un soponcio de la felicidad!

4 de julio de 2014

¡Un premio!

De la mano de Alba, autora del blog Nuestra última estación  me he ganado un premio. ¡Gracias Alba! ¡Me hiciste sonreir!
Me dan alegría estos premios porque siento que sirven para conocernos aún más entre las que estamos esperando y las que ya lo han logrado. Y además nos ayuda a conocer blogs que de otro modo nunca hubiéramos leído. 
Me di cuenta de que muchos de los links de este blog comenzaron con betaesperantes y ahora muchas de ellas ¡van a ser mamás! Siempre digo que cuando esto sucede me da alegría porque quiere decir que funcionan los tratamientos, la paciencia, la espera y el seguir intentándolo con todas las herramientas que tenemos a mano. 
Bueno, aquí van mis respuestas a las preguntas de Alba.

 

Las reglas del premio son las siguientes:

Nombrar y agradecer al blog que te concedió el premio.
Responder al cuestionario y dejar uno nuevo.
Nominar a otros 11 blogs de reciente creación o con menos de 200 seguidores.
Visitar el resto de blogs nominados.
Contar 11 cosas sobre ti.
Informar a todos los blogs del premio que has otorgado

1.- Tu día de la semana preferido

No tengo día de la semana preferido porque mi día a día es muy cambiante. Mis semanas nunca son iguales. Trabajo en forma particular como terapeuta corporal (salvo en el cuatrimestre que doy clases de lingüística, sí, soy muy ecléctica) y eso me permite vivir ratos libres cuando muchas personas están trabajando. Pero si tuviera que elegir un día sería el domingo que es cuando seguro él y yo podemos compartir veladas juntos y venimos ya descansados del sábado. Todo fluye lindo un domingo. 

2.- ¿Mar o montaña?

Ah, qué difícil. ¡Ambos! Amo el mar y especialmente el mar de Uruguay. Es un mar que en nada tiene que ver con los mares tranquilos y transparentes del Caribe (que también me gustan pero de otro modo). Este es un mar con muchas olas y lleno de algas y caracolitos.  No es tan frío como el mar de Argentina pero tiene la misma particularidad de ser un mar revoltoso y atrevido. Amo también la montaña y especialmente las montañas de mi amado Sur patagónico. Fui muchísimos años de camping a los lagos del sur, caminé y subí muchos cerros. Adoro volver a esos paisajes, me enamoran y me llenan de buena energía. 

3.- ¿Cómo conociste a tu pareja?

Lo conocí al comienzo de la universidad. Yo tenía 18 y él 21. De entrada no me gustó. Me pareció arrogante y soberbio. Éramos muy jóvenes y teníamos formas opuestas de ver la vida (o al menos eso parecía a simple vista). Luego descubrí que todo eso no era más que una coraza y que detrás se escondía un enorme corazón. Él ya sabía de su esterilidad. Recuerdo la noche en que lo compartió conmigo, no se me olvida ni un gesto, ni una palabra. Éramos muy jóvenes para pensar en hijos pero recuerdo que en ese momento, yo, con mis 18 años, pensé: "algo van a inventar, no todo está perdido". Tuvimos un romance que duró un año pero se cortó abruptamente. Éramos extremadamente diferentes. Durante 12 años mantuvimos un contacto mínimo. Cada uno hizo su camino y tuvo distintas parejas. Luego pasó lo que parecía inevitable. Volvimos a reencontrarnos y fue un flechazo. Ya no pudimos separarnos más. Estamos juntos hace cinco años. Y no me arrepiento de nada de lo que hemos recorrido juntos.

4.- ¿Perros o gatos?
Yo siempre amé a los perros. ¡Los perros son lo más! Los gatos no me gustaban para nada, no los comprendía. Pero es como todo: uno no comprende lo que no conoce. Tuve perros siempre, de chica y de grande también. Pero ahora tengo un gato que es maravilloso y que tiene actitudes que me sorprenden. Siento que me cuida y me demuestra su cariño. Yo siempre digo que en realidad él me adoptó a mí. Llegó un día a nuestra casa, le dimos de comer y se quedó. Es extremadamente cariñoso, duerme con nosotros, ronronea de felicidad. Es un ejemplar bellísimo. Blanco, enorme y bueno. Tiene su lado salvaje cuando caza pajaritos pero lo perdono porque es un gato y está en su naturaleza. 

5.- ¿Por qué empezaste a escribir un blog?
Este blog surgió de la necesidad de expresar sentimientos que me estaban pasando en la búsqueda de nuestro bebé. Primero estuvo mucho tiempo como un blog privado, sólo para mí. Era un registro de sensaciones que necesitaba escribir para no volverme loca. Pero luego sentí la necesidad de compartir esto a otras personas. Me di cuenta de que muchas mujeres están en mi misma situación y eso me hizo sentir menos sola.

6.- ¿Tienes amigas o gente cercana que también haya pasado por tratamientos de fertilidad?
Sí. Lamentablemente sí. Tengo una amiga que adoro y que tiene un historial de endometriosis desde los 18 años y que ahora, a sus 36, está luchando por embarazarse. Siempre le digo que se tiene que abrir un blog ¡porque tiene cada historia! Tengo otra amiga, Danila, que conocí gracias a los blogs y que ha pasado por cuatro intentos de FIV. Una mina con ovarios de acero. Una mujer que no se guarda nada. Gracias a ella conocí mucho sobre la ley de fertilización cuando yo áun no estaba metida en este camino. Ella también aún continúa intentándolo.

7.- ¿Sueles contarle a la gente el proceso por el que estás pasando o has pasado? ¿O prefieres llevarlo con discreción?

No lo ando divulgando a los cuatro vientos pero tampoco es algo que me callo. Creo que la infertilidad es algo que afecta a muchas personas pero es un tema que se tapa por vergüenza como si hubiera un estigma social sobre quienes no se quedan embarazados naturalmente. Además, hay muchos fantasmas alrededor de lo que es un tratamiento de fertilidad, alrededor de lo que es un donante de gametas. Pero también es cierto que en este proceso debemos cuidar nuestra salud mental y emocional. Y mucha gente desde la ignorancia puede herirnos con comentarios poco afortunados.
Por eso, finalmente decidimos con él contarle sólo a personas que están muy cerca nuestro y que sabemos que comprenderán la situación por la que estamos pasando. Los primeros en saberlo fueron nuestros padres (los futuros abuelos). Ellos han sido muy discretos y amorosos. Así que ha sido para bien.

8.- ¿Crees que la infertilidad es un tema tabú?

Que sea un tema tabú depende mucho de nosotros. Creo que cada vez se habla más de infertilidad. Y creo que es importante que esto suceda. En Argentina, por ejemplo, gracias a la Ley de Fertilización Asistida que se sancionó el año pasado, se ha puesto sobre el tapete un tema del cual antes no se hablaba mucho. Para bien o para mal esta ley ha visibilizado un problema en una sociedad donde la gente prefiere mirar hacia otro lado. Hay mucha gente ignorante que opina desde la ignorancia. Pero con información creo que todo puede ir mejor. 

9.- ¿Qué viaje tienes pendiente o te gustaría hacer algún día?

¡Ir a España! He estado en Europa (Francia e Italia) pero nunca en España. Él vivió algunos años allá y de hecho su familia proviene de Asturias. Siempre me dice que tenemos que ir juntos.

10.- ¿Has llorado alguna vez la última semana?

Bueno, vengo con una buena racha, esta es una buena semana. Si me lo preguntabas la semana pasada, uf, eso hubiese sido harina de otro costal.

11.- ¿Te has reído alguna vez la última semana?

Sí, eso es algo que no falta nunca en casa. Nos reímos incluso en momentos muy inoportunos. Siempre digo que lo que más me enamora de él es su risa que es muy contagiosa.  No hay como estar cerca de alguien que tiene la risa fácil. 

11 cosas sobre mí:

1. Amo cantar. Es un don que tengo desde que tengo uso de memoria.
2. Heredé esa voz de mi mamá.
3. Soy malísima dibujando.
4. Me gusta mucho cocinar pero jamás sigo una receta al pie de la letra.
5. Detesto hacer trámites y todo lo relacionado con la burocracia. 
6. Puedo estar horas trabajando en el jardín.
7. Me encanta la ropa original y de vivos colores pero sí o sí ¡debe ser cómoda!
8. Estoy aprendiendo a manejar un auto (sí, me daba miedo).
9. Me encanta leer libros.
10. Escribo. (A veces digo que son poemas).
11. Soy un desastre con la tecnología. Es decir, cuando se rompe, se cambia. Antes no.

Mencionaré sólo a 5 personas. ¡Es que la mayoría de los blogs que conozco ya han hecho estas preguntas o han sido nominados! Así que ahí van:

Danila: Fuiste el primer blog que leí donde se hablaba de fertilización asistida. Yo aún no estaba en este camino. Luego nos conocimos y el cariño fue mutuo. Fue hace muchos años y recuerdo la garra con la que escribías tu búsqueda. Hoy a pesar de todo lo vivido (o tal vez por eso mismo) tus fuerzas siguen intactas. ¡Te admiro y te quiero!
 

Promediando el círculo: Tu blog es hermoso. Día a día me llena de luz cuando lo leo. El día que me enteré de tu embarazo yo estaba en el sur, luego de un año de cuatro intentos fallidos en baja complejidad (y un aborto), intentando relajarme. Me sentía miserable y espantosamente mal. De pronto, leí que estabas embarazada y el corazón se me puso como loco: ¡era posible! Me dio paz saberlo. Desde ese momento soy fan de Emilia.

Nit: Durante mucho tiempo tuve el fantasma de la endometriosis. Es una enfermedad desesperante y se sabe tan poco. Lo desesperante además es el dolor que invalida y no deja que una haga su vida normalmente. Me encantó tu frase: somos lo que comemos. Yo pienso mucho en esos términos. Ojalá te resulte. ¡Te deseo toda la salud para afrontar esta búsqueda!

Luna: No creo que me ubiques pero yo te leo hace mucho tiempo. Me gustó el título, recuerdo que eso fue lo que me atrajo enseguida. "Voy caminando a nuestro futuro", una idea maravillosa. ¡Y me morí de alegría al saber de tus mellizos! Encontraste tu futuro. Tus hijos ya están con vos. Ojalá que todo sea para bien y que puedas disfrutar de tu embarazo. ¡Te lo merecés! 

Pau: Este último nombre no tiene link porque aún no tiene un blog pero es una invitación a que se anime y finalmente lo abra. ¡Animate Pau! Acá estamos esperándote para leer tus aventuras con la búsqueda de la panza. ¡Vamos!

Y aquí van mis preguntas:

1.¿Te gusta tu trabajo, profesión o actividad principal? ¿Es algo que pudiste elegir?
2. ¿Cuál es tu plato de comida preferido?
3. ¿Qué es lo que más disfrutás hacer en la vida?
4. ¿Qué es lo que menos te gusta hacer pero lo tenés que hacer igual?
5. ¿A qué le tenés miedo?
6. ¿Te das tiempo para darte algún gusto o mimo y relajarte?
7. ¿Sentís que los demás te comprenden en la búsqueda de un hijo por fertilización asistida?
8. ¿Qué pensás de la donación de gametas? ¿Compartirías esta información con los demás si fuera el caso?
9. ¿Te considerás una persona alegre por naturaleza?
10. ¿Te sentís a gusto y "protegido" cuando estás en tu casa?
11. ¿Tenías alguna expectativa cuando empezaste a escribir tu blog?

2 de julio de 2014

Letras doradas (y un pasito más)

Te lo dicen una vez, dos veces, tres veces y vos aún no podés comprender, decís que sí, que entendés, que una FIV es mejor, que sí, que tienen razón, que hay buenas chances, que las probabilidades son mayores... pero en el fondo de tu alma estás muy triste. Te enfermás y te sentís peor, sentís que no vas a poder, que tanta manipulación tiene un costo, sentís que algo tan pequeño como folicular es un milagro.
Hasta que un día sale el sol y mirás a tu alrededor. Juntás los papeles que hay que llevar a la obra social, repasás una y otra vez la historia clínica y entonces sí, te convencés de que sí, de que ya es hora de comenzar con los trámites y conseguir la autorización para una FIV.
En la obra social te atienden maravillosamente bien, todos son amables, la chica te dice que es temprano para pedir la autorización ya que hasta agosto no podrás comenzar con el tratamiento por los "meses de carencia". Te mira mientras te dice esto y luego algo en su cara cambia. Te dice: no, sabés qué, sí mejor ya vamos presentando los papeles por si falta algo así cuando llega agosto estás tranquila.
Entonces pensás, guau, te leyó el pensamiento.
Y el sol vuelve a salir otra vez.
Lo que es tener una credencial con letras doradas.
Hoy pienso más que nunca: el deseo y el dinero mueven al mundo.

25 de junio de 2014

Esta vez el dolor va a terminar

Hace una semana estuve con una sinusitis horrorosa que no me dejaba respirar. Luego pude respirar gracias a los antibióticos y la loratadina. Los antibióticos barrieron con la bacteria en sí pero también con toda mi flora intestinal, ergo, me dejaron el sistema digestivo a la miseria. No es de extrañar entonces que, pasado unos días, haya tenido un ataque hemorroidal, incómodo y doloroso, sólo podía estar acostada boca abajo o bien de costado. Y cuando éste comenzó a remitir y comencé a sentirme mejor... voilà! La Menstruación hizo su aparición con un ciclo de 27 días... sin dolor.
Algo es algo.

10 de junio de 2014

Gaviota

Gaviota no es el nombre de la futura criatura. Gaviota es un concepto que surgió de un deseo, una nueva forma de mirar la vida.
Surgió en un verano, en la playa. Estábamos de vacaciones y yo tenía un atraso de cinco días. Nunca antes se me había atrasado. Estaba nerviosa, sensible. Sabíamos que el atraso no era por un embarazo, que un embarazo en nuestra situación era imposible pero aún así nuestro corazón era difícil de callar.
Unos de esos días, mirando el mar él me dijo:
-Si estás embarazada le ponemos Gaviota.
No estaba embarazada. Sabíamos que no lo estaba. Decir "Gaviota" era decir un milagro. Fue allí donde el deseo de un hijo se nos hizo carne por primera vez.
Buscando a Gaviota no es el nombre de la futura criatura. Es la vía que nos llevará a nuestro hijo o hija. Gaviota es la aventura, el buscar un buen médico, una clínica, un banco de semen, el camino de las inseminaciones, la primera FIV.
Y seguiremos recorriendo este camino hasta que nuestros hijos nos encuentren.

5 de junio de 2014

Pasitos

Llegó junio. Me tomé un tiempo para no pensar. Para armarme una vida. Para dejar de controlar lo incontrolable. Para escuchar al cuerpo. Para estudiar algunos temitas pendientes. Para trabajar sin presiones ni grandes esfuerzos. Para conectar con algo más simple. Para mirar mi entorno y ver que otras cosas están pasando y no quiero perdérmelas. Para ayudar a una amiga que lo necesitaba. Para estar un poco más con mi familia. Para tener ratos a solas con él. Para dejarme llevar por las ganas, el deseo. Para cultivar una nueva amistad. Para arreglar mi casa con cosas que necesitaba. Para aprender a manejar un auto (¡y lo estoy consiguiendo!). Para dejar de tener miedo a cosas que antes me daban miedo. Para fluir con lo que viniera.
Y ahora... ahora hay que seguir. Pasito a paso con todo esto logrado. 

21 de mayo de 2014

Emilia

Un cuento sufí para la hermosa Emilia y su valerosa mamá

Un hombre vivía a orillas del mar, en una enorme playa donde tenía una casita. Era un hombre inteligente y con sensibilidad acerca de las cosas importantes de la vida.
Una mañana mientras paseaba por la playa vio a lo lejos una figura que se movía de una manera extraña. Al acercarse vio que era un viejo que recogía las estrellas de mar que habían quedado varadas en la orilla y las lanzaba otra vez al océano.
El hombre le preguntó al viejo que estaba haciendo y éste le contestó:
-La marea está muy baja y si no devuelvo estas estrellas de mar al agua, morirán.
El hombre quedó estupefacto y respondió:
-Pero esto no tiene sentido, hay miles de estrellas en esta playa, nunca tendrás tiempo de salvarlas a todas. Esto que haces no cambia nada.
El viejo miró fijamente al hombre, tomó una estrella de mar de la arena y la lanzó con fuerza por encima de las olas.
-Para ésta… algo cambió.

15 de mayo de 2014

On the road

Seguir por el camino de las inseminaciones artificiales se está haciendo muy duro. Un mes me prendo fuego y al mes siguiente tengo que ponerme hielo (léase, tomar anticonceptivos) y todo se va aplazando.
Somos una pareja infértil y necesitamos que la ciencia nos ayude con todo lo que pueda. Y tiene, tiene mucho aún para darnos. Tengo ovarios y pienso usarlos. Si han de estimularme pues vayamos por todo. Y que se arme la fiesta.
Así que como bien me dijo Promediando el círculo estos días se han ido en sacar papel, lápiz, calculadora, patear la calle, hablar con la obra social (varias veces), buscar mi historia clínica, estudios, aprender sobre qué dice la ley de fertilización asistida, cuáles son mis derechos, qué me conviene en términos de dinero, tiempo y tranquilidad emocional.
Mi obra social pone trabas y exige que me pase de plan. No quiero irme a Fertilab o Gens (que es lo que ellos proponen por ley) sino hacerlo en la clínica en la que me vengo atendiendo.  Para ello debo subir de plan. Aún haciendo esto, el precio de un tratamiento de alta complejidad es tan alto que conviene hacerlo por obra social. Lo hemos hablado y desde ayer tengo un plan que me da cobertura para tratamientos de fertilización asistida.
Vamos resolviendo la parte burocrática. Necesito ayuda para la parte emocional. Necesito prepararme para lo que va a venir. Esto es algo grande pero no tengo miedo. Anoche descansé bien.
Ahora puedo volver a comenzar a pensar en otras cosas.
De a poco, el dibujo se va completando.

13 de mayo de 2014

Cuando el inconsciente quiere que sueltes

Soñé que estaba en una habitación jugando con un autito a control remoto (nótese la connotación técnica de mi sueño). Yo tenía el control remoto en mis manos e intentaba que el autito se subiera a una rampita y se metiera en una ranura que había en la pared. Una vez que se metía allí, mágicamente aparecía un autito mejor. De modo que ese era el juego: subirlo por la rampa, meterlo en la ranura y que me dieran un mejor auto. El juego era simple, unas maniobras aquí y allá con el control remoto y se conseguía el resultado. Pero a medida que avanzaban los niveles todo se hacía más complicado. MI auto era mejor pero aparecían otros autos que obstaculizaban mi auto. Y luego estos autos se volvían agresivos e intentaba chocarlo. Por último ya no eran sólo autos sino manos gigantes (sí, manos enormes) que tomaban mi autito y lo estrellaban contra la pared. En ese punto, yo soltaba el control remoto y decía: no, así no se puede jugar, con este controlcito de mierda no puedo contra esto tan grande.

En otro sueño muy psicolélico aparecía una mujer con un niño de cinco años que me decía: tenés que encontrar la palabra "birthday" que traducido literalmente al castellano significa "día de nacimiento". 

9 de mayo de 2014

Bienvenida al mundo de la alta complejidad

De cinco folículos se rompieron tres. Los otros dos aún están conmigo.
Me propuso pasar a in vitro. Hace un año y medio que estoy en esto y sólo logré acceder a cuatro intentos de inseminación (con un embarazo en el segundo que no resultó bien). Tuve una charla profunda con el doc.
Ampliaré cuando digiera toda la información nueva.

8 de mayo de 2014

Señorita M

Llegó el día de la bajada de sangre.
Nunca pensé que iba a decir esto en este blog (y hasta parece blasfemo) pero qué lindo es menstruar. Soy un ser de luz con el universo. No me duele nada, siento calorcito en la espalda y una felicidad total y completamente absurda. Podría anotar una serie de metáforas más como que soy la luna llena andando pero estamos en cuarto creciente así que, bueh, nada, me callo mejor y espero a mañana, que abierta de piernas y con el coso ese del ecógrafo insertado en mis partes íntimas se verá si efectivamente los cinco folículos se rompieron liberando 5 ovocitos de mis ovarios que al no ser fecundados se fueron barridos por esta sangre que estoy perdiendo hoy, muy felizmente.

7 de mayo de 2014

Esperando la luna

La semana pasada tuve mi pico máximo en esta quinta montaña rusa del sol. Me subió la temperatura unas décimas y me sentía caliente en la zona de los riñones. Todo lo contrario a las primeras dos semanas del ciclo. Y, luego, el correspondiente estallido en la zona pelviana. Un dolor de cabeza insistente y la sensación de querer llorar todo el tiempo. Pasaba de la risa al llanto en apenas segundos. En un momento pensé: "debo estar ovulando. ¡Salgan los cinco, no sean tímidos! ¡Salgan de mis ovarios ya!".
Estuve así unos dos días.
Y luego, toda esa sensación poderosísima y agobiante se fue. Algo se enfrió y empecé a sentir que las funciones fisiológicas se normalizaban. Y claro, me enfermé. Una especie de gripe con tos que me dura hasta el día de hoy.  En medicina oriental decimos que cuando nos resfriamos estamos "hasta las narices" de una situación o algo que nos acontece.
Así que así estoy: esperando la menstruación. Una nueva luna que se añade. 

29 de abril de 2014

Con los ovarios llenos


La foto ilustra un poco cómo me siento.
Minga que no respondí al Puregon. Respondí. Sí, claro que respondí. Pero respondí tarde. Me río sola de las palabras de mi doc una semana atrás:
-Y...capaz llegás con un folículo pero me gustaría que llegues con dos para tener más chances...
Ayer en la consulta, la médica que lo reemplaza (él está de viaje) vio que mis ovarios (los amo, amores!) habían generado 5 folículos y que estaban todos listos para salir. Dos del ovario derecho y tres del ovario izquierdo. Y yo que me venía quejando del dolor de cabeza y la constipación... bueno, ya sé la causa.
Poner huevos tiene un costo, supongo.
Obviamente me quería matar. Con 5 folículos no se puede hacer una inseminación por temor a un embarazo múltiple. Por otro lado, la médica me aclaró: "si tuvieras la oportunidad de quedar embarazada en tu casa también te tendría que decir que te cuides hasta la próxima menstruación".
Además claramente el ciclo está descompaginado. El endometrio no está muy mullidito para la cantidad de folículos que hay. Esto ya pasó una vez cuando me fui al carajo con el clomifeno y me llené de residuales y claro, nunca más clomifeno para mí, fui directo a los pinchazos.
 ¿Y ahora? Nada, a esperar. Supongo que si quiero matar a alguien esta semana estoy más que justificada. Estoy como la gallinita ponedora.
Literalmente: con los ovarios llenos.

22 de abril de 2014

Subirse a la ola

El lenguaje es tan peculiar. Todo tiene demasiado significado. Todo. Cuidado con lo que me vas a decir porque todo puede ser tomado en tu contra. Alguien que me quiere mucho me dice que no esté triste porque si a cada curva cerrada de este camino de la fertilización asistida voy a estar triste, voy muerta. Me dan ganas de responderle mandándola a la mierda. Pero sé que viene del amor. No tiene la culpa de no saber, de no tener la menor idea de lo que es estar acá (tampoco se lo deseo), tratando de surfear una ola y con el mar que sólo te da cachetazos, o bien, se queda planchado, nada de nada, un agüita plana que no dice nada. Y yo con mi tabla nueva a estrenar, mi Puregon del orto que ya gasté y para nada.

Trato de no herir a nadie en este camino. Me dicen que no tengo problemas para concebir pero voy al médico y se le escapa un "te vas a curar, vas a tener un bebé". Y no es un mal tipo, para nada, es de lo mejorcito que conocí. Es de los que "no comen bronce" como decía la abuela de mi marido. Pero tengo que hacer un enorme esfuerzo para no sentirme enferma. Y aún así me lleno de hormonas que hacen que mi cuerpo reaccione como puede. Ya me imagino a mis ovarios en estado de estupefacción. Un mes te frenan con anticonceptivos, al otro mes te mandan 450 UI de Puregon. Al otro mes te dejan ser a ver "qué onda el ciclo natural". Y te miden las hormonas a ver si se te dispararon mal o todo sigue ok. Los ovarios de las mujeres no están hechos para folicular por dos todos los meses. Esto es real. Los residuales que muchas odiamos porque no nos dejan avanzar son el resultado de la manipulación con drogas. Y ni hablar de las mujeres que van a in vitro y que en vez de dos, intentan que foliculen todo lo que pueden. A ver mamita, ¿cuántos huevitos me das? Pero es así como funciona. Necesitamos de esos huevitos. Y de los espermatozoides de ellos.

También me tengo que bancar a las huestes del espiritualismo que nos mandan a él y a mí a que nos hagamos acupuntura, hierbas, chacras y la mar en coche. Boludos. El problema es bien real. Es del plano físico. La acupuntura no le va a devolver la salud al testículo de él. Pero tampoco los mando a la mierda porque soy tan buena que los escucho. Pero sé hablar y entonces replico: no hay espermatozoides. No hay. ¿Ni uno? NI uno. Pero... ¿y vos? ¿Yo qué? Yo hago lo que puedo. Tengo un 20 % de quedar embarazada por cada inseminación. ¿Y por qué no quedás? ¿No será que le pifian al día? ¡Un 20 % te dije! ¿Aprendiste porcentaje en la escuela secundaria?

Soy terapeuta corporal. Trabajo con otros cuerpos (y con el mío propio). No soy ninguna necia respecto a la energía. Sé lo que le hacen las drogas a mi cuerpo. Sé el efecto de la halopatía. Pero quiero ser mamá. Y sé que este camino no es el camino del equilibrio. No quiero que me equilibren. A ver si me entienden. Tengo que subirme a la ola. Nadie se sube a una ola en posición de loto. Y el equilibrio lo encuentra una, cuando ya se subió, y te quedás ahí, surfeando, vos solita con la ola, rogando que todo termine bien.

21 de abril de 2014

Mis ovarios dicen "ni"

Pasó lo que nunca nos había pasado pero que "puede pasar y no significa nada, quedate tranquila, todo está bien". No hubo respuesta a la estimulación. Mis ovarios están indecisos. Hay folículos pero ninguno se desprende. Todo está igual que el miércoles pasado. Me he metido 475 UI de Puregón para nada.
-No quiero que te preocupes - me dice mi médico. -Esto es algo que a veces pasa. No siempre se obtienen buenos ciclos. Es normal en toda mujer. Tu ovario ecográficamente está bien, tus hormonas dan bien. Son datos que me dan la pauta de que esto no es más que un ciclo no muy bueno en tu historia. Punto.
Pero yo siento que se me derrumba el mundo. Ahí mismo. Juro que estoy tratando de dejar el melodrama de largo pero hay veces... Me quiero ir, me quiero ir de ese consultorio y sacarme todo el puregón que tengo encima. Me quiero lavar, lavar íntegra, darme un abrazo, estar sola, decirme, sí, ya sé, estás cansada, tenés derecho a estar cansada y a no querer generar ni un puto folículo más con esa mierda de ovario de rata china que te metés en el cuerpo. ¡Tenés razón, tenés razón!
Pero lo que hago es tragar saliva y preguntar:
-¿Y ahora qué hacemos?
-Suspendemos la medicación. Podríamos seguir intentándolo con más medicación pero vas a llegar con un folículo y yo quiero que llegues con dos para que por lo menos tengas el doble de chances.
-Ok, suspendemos la medicación, pero ¿qué va a pasar con este ciclo?
-Es un ciclo perdido... aunque igual lo vamos a ir monitoreando.
-¿Monitoreando por qué?
-Por si a pesar de todo se genera un folículo. Nunca se sabe. Quiero ver qué pasa. Y ahí vemos que hacemos. Pero como viene la mano... esperemos al lunes que viene para volver a hacer una eco.
Lunes que viene.
Todo parado.
Tibio, el hornito está tibio.
Y entonces pienso: Es que no se puede vivir encendida todo el puto año.
Claramente.

18 de abril de 2014

Feriado

-No hay muchos cambios del miércoles a hoy -dice la médica mirando la pantalla del ecógrafo.
Estoy de piernas abiertas con el coso ese en mi vagina y se me cierra la garganta. ¿Es posible?
-Va más lento este ciclo, a veces pasa.
Hay folis pero ninguno que se adelante para tomar la posta. Entonces nos recorremos con el auto buscando las farmacias que están de turno en este feriado de viernes santo para conseguir las 3 ampollas de Puregon de 50 UI. Vamos a la Farmacia de siempre que suelen tener stock pero está cerrada. Llamo a las farmacias que se adhieren al voucher que me dieron en la clínica con el 46% de descuento. No hay ampollas pero tampoco hay cartuchos de 300 UI. En realidad, me dicen, no hay Puregon, está en falta. Ya me empiezo a desesperar. Vuelvo a la clínica y le pido a la médica si no tiene un voucher para la misma medicación pero de otro laboratorio. Recuerdo que una vez que no encontré Gonacor me dieron un voucher para comprar Pregnyl y así. Me da un voucher para comprar Gonal F de 300 UI que ya viene con la pen incluida. No quiero ni preguntar cuanto me va a salir el Gonal este. Salgo de ahí con la indicación de buscar en las farmacias TKL. Encontramos una abierta. Tienen Puregon en cartucho de 300 UI pero las ampollas hace meses que están en falta. Igual casi que beso al empleado.
Volvemos exhaustos a casa con el Puregon en su respectiva bolsita de frío.  Almorzamos y nos diponemos a empezar nuestro día feriado.
Me quedan 3 días de 50 UI hasta el lunes.
Y se verá qué pasa.  
Felices Pascuas. Aprovecharé a comer chocolate. Dicen que estimula, ¿no?

16 de abril de 2014

Va lento...

Una hora de ida y otra hora de vuelta. Hoy tengo un día complicado en horarios pero tengo un mini ratito para escribir esto sin chistar. Fui a la clínica luego de 4 aplicaciones de Puregon 75 UI. La cosa viene lenta. Hoy me queda la quinta aplicación y me da permiso para darme un empujoncito más el jueves con 50 UI más. O sea, toooodita la medicación, hasta el fondo. Mis ovarios van demasiado tranquilitos. Y yo me caigo de sueño en todos lados. Literal.
Así que lo que parecía que sería una inseminación de Semana Santa se alargará un poco más. Eso al menos hace que no tengamos que pagar la "guardia" del banco de semen por darnos la muestra en un día feriado. En este camino todo suma dinero así que cuando algo resta, qué se yo. Por el momento trato de no pensar. Va lento, dijo el doc.
En otro orden de cosas, me llevé para terminar de leer Una mujer en Berlín de Anónima en la sala de espera. Solo a mí se me ocurre leer un diario de guerra de una mujer de treinta y pico de años, en el final de la segunda guerra mundial, alemana, en pleno Berlín ocupado por los rusos. Hambre, violaciones, hambre, destrucción. Qué morbo, ¿no? El libro es impecable, no es literatura, es un documento histórico. Cuando mi doc me hace pasar me pregunta lo que estoy leyendo. Parte de la consulta se va en hablar de Heidegger, Hannah Arendt y Una mujer en Berlín. ¿Sólo a mi me pasan estas cosas? Seguro que no.

9 de abril de 2014

Wiiiii

Me subo a la montaña rusa hormonal! Pista libre! Ovarios reseteados, todo ok para empezar! El sábado comienzo con 75 UI de puregon y el miércoles tengo turno para nueva ecografía. Ahora sí, chicos, trabajen, armen un par de lindos folículos, de esos irresistibles, que de tan bellos y gordos los spermis del donante no se puedan resistir a fecundar.
Comenzó la quinta montaña rusa del sol.

7 de abril de 2014

Aquí vamos

Aquí vamos. Cuenta regresiva. Me baja una sangre incipiente. Terminé el blister ayer. No me duele nada, sólo una sensación opaca entre las piernas. ¿Hace cuanto que no lo sentía?
Por la ventana veo llover. El agua resbala por mi corazón que se ha vuelto más fuerte que en el verano. Mi corazón se ha hecho flor, tiene pétalos de deseo.
Abril es el mes más cruel, escribió una vez T.S. Elliot. Pero aquí no hay primavera, sólo hojas cayendo y fertilizando la tierra mojada, la tierra susurrante.
Aquí vamos, en esta semana difícil. Todo parado, todo complicado, la lluvia amenazante.
Y yo con un secreto en el cuerpo. 

4 de abril de 2014

Abril

A pesar de los anticonceptivos siento tironcitos aquí y allá en todo el bajo vientre y una sensación de que me va a venir, me va a venir, me va a venir y estoy fastidiosa, con algo de pérdidas, me duele un poco la cabeza, me siento hinchada y quiero mandar todo al mismísimo demonio.
Bueno, ya lo dije.
La semana que viene tendré noticias de cómo sigue esto. Me encantaría estar de mejor humor y poder ver más allá de mis narices en este momento. Sé que en algún momento lo voy a conseguir. Detesto sentirme una bomba de tiempo. Por las mañanas el efecto es peor porque me siento cansada, agarrotada y esta humedad otoñal no ayuda para nada.
Finalmente llegó abril.

28 de marzo de 2014

Soy hija de una leona

Hace poco encontré unas fotos viejas de mi mamá embarazada de mi. Atrás de la foto se puede leer "7 días antes". Mi nacimiento estaba teñido de mucha incertidumbre. Fue una cesárea programada a los siete meses de gestación. Mi mamá es diabética juvenil desde los 12 años de edad y eso en 1977 era complicado para llevar adelante sus embarazos. No tenía problemas para concebirlos pero sí para reternerlos con ella. Debo decirlo: gracias a la medicina del siglo XX estoy viva y puedo hoy escribir esto. Pude nacer de la panza de mi mamá.
No hubo nada dramático en mi nacimiento. Todo salió bien. Fui una beba prematura que necesitó de tan sólo unos días de incubadora. Pesé 3. 500 kg. Y dice mi mamá que era pura felicidad. Que apenas me tuvo en sus brazos se le fue todo el miedo.
Antes de mi nacimiento hubieron dos bebés que no pudieron nacer. Dos bebés que habitaron esa panza antes que yo. Y no llegaron a este mundo. Uno que se perdió en el primer trimestre. El segundo fue más terrible: se perdió al sexto mes de gestación. Me pregunto mil veces cómo hizo mi mamá para seguir adelante luego de tanta pérdida. Pero lo hizo y acá estoy escribiendo esta historia  y buscando mi propio bebé que habitará mi panza y me hará mamá. Y también, por qué no decirlo, estoy viva gracias a ellos, mis hermanos no nacidos que le dieron a mi mamá la fuerza para seguir buscando hasta encontrar el médico adecuado que me ayudaría a nacer. 
Por eso nunca sentí que concebir gracias a la reproducción asistida sería un problema. Hay muchas formas de nacer y hay muchas formas de ser concebido para vivir en este mundo multifacético y complicado. Las cosas no son blanco o negro. La salud y la enfermedad no son opuestos ni se complementan. Hay tantos grises en el medio.
Soy hija de una mamá que me buscó muchísimo. Hija de mi papá que acompañó a mi mamá en todo ese camino arduo y no la soltó un segundo.
Tal vez, por eso es que siento que todo esto no va contra natura sino todo lo contrario.

25 de marzo de 2014

Un saber otorga consciencia

En todo este año y medio de idas y vueltas, pinchazos, exámenes, estudios, leer, investigar, hablar con médicos, investigarme, hablar con gente que está en lo mismo, he acumulado un saber que antes no poseía. Un saber que me tranquiliza, me ayuda a seguir adelante y que cuando me lo piden, lo comparto desde mi humilde lugar de persona que transita por esta experiencia. Es cierto que la mayor parte de las mujeres que se embarazan no tienen la menor idea de cómo ha sucedido. Hay cifras que jamás sabrán, números que nunca tendrán que corroborar, información que nunca preguntarán a menos que tengan algún amigo o conocido cerca que esté pasando por alguna situación de infertilidad (y que ellos se quieran enterar, hay gente, reconozcámoslo, que no quiere enterarse de nada nunca).
Hace poco, una amiga que es psicoanalista me decía si todo este saber "enciclopédico" no "obturaba" (qué verbo: obturar, cómo les gusta a los psi este verbo!) un saber sobre el propio cuerpo. Como sé que me lo preguntaba desde el amor y no desde la fanfarronería psicoanalítica le respondí con toda sinceridad: saber siempre es bueno. Y no es un saber enciclopédico. Yo no me leo un libro de anatomía donde me explican como funciona el aparato reproductor femenino. Lo que aprendí fue de mi propia experiencia. De lo que mi cuerpo fue diciendo. Saber sobre lo que pasa en nuestro cuerpo siempre será bueno.  No saber qué pasa e intuir que hay algún problema es tierra fértil para todo tipo de miedos, incertidumbres, monstruos espeluznantes que nos atraviezan el corazón.Y le di un ejemplo: si a mi me viene la menstruación con dolor, no es lo mismo atribuir ese dolor a un folículo residual (que en definitiva es algo pavo, molesto pero pavo) que a un quiste endometrósico. Y si en definitiva es un quiste endometrósico querría que me lo trataran de algún modo ya que es peligroso para la salud del ovario. Es decir, el dolor nos dice cosas. Señala.

19 de marzo de 2014

A mi donante

A mi donante me gustaría decirle: no te conozco ni sé bien las razones que te llevaron a donar tus gametos masculinos. Sólo espero que tu vida se vea multiplicada de alegría y salud por este acto de voluntad. Que mi agradecimiento te llegue a través de este espacio y se expanda hacia todos los donantes. Los donantes son de algún modo la expresión de que en definitiva todos somos uno, todos somos hermanos, todos estamos interconectados.Bueno, tal vez me fui un poco al carajo, je.
Pero es lo que siento.

15 de marzo de 2014

Folículos again

Marzo no podrá ser. Mi menstruación de este mes fueron sólo unas gotitas mínimas que manchaban tristemente mi bombacha. Y aunque traté de no hacerme mucho problema supe que algo no estaba del todo bien. Si bien cada mes todo mi ser intenta ser optimista y creer que lo que sucede es arreglable, cargo con el peso de que me hayan sacado un quiste endometrósico del ovario izquierdo y un mioma de 5 cm hace un año y medio. Debo admitir que este hecho me preocupa. El dolor ovárico no puedo dejar de asociarlo a que tal vez estas estructuras vuelvan a formarse si bien hace ya un año que los controles ecográficos dicen lo contrario.
Ayer mi doc que me recibió muy cálidamente.
-¿Y, bombón? ¿Estamos listos para empezar otra vez?
Le expliqué lo de las mínimas gotitas de sangre.
-Es como si me hubiera secado por dentro.  No es agradable.
-¿Cada cuánto te viene el ciclo?
-Cada 27 dìas pero con muy poca sangre.
-No pasa nada. A nosotros nunca nos importa la cantidad de sangre. Nos importa el ritmo. El ritmo lo es todo. Vos quedate tranquila. Vamos a ver qué nos dice la ecografía.
Me hace pasar a otro cuartito donde me cambio. Hace la ecografía en silencio. No dice nada. Ese silencio es mortal. Siempre que los médicos se quedan en silencio es porque encontraron algo.
-Cambiate y te espero en el consultorio.
Me cambio en tiempo récord. La puta madre. Algo encontró. Algo vio. Algo pasa. No está todo ok.
-¿Qué pasa? ¿Qué encontraste?
-Nada, bombón. Estás muy bien. Hay un folículo residual. No produciste suficiente progesterona porque este folículo no se rompió. Por eso estás menstruando tan poco.
-Uf, pensé que estaba premenopáusica...
-¡Nada más lejos que eso!
Me da una cajita de anticonceptivos.
-Tomalos un mes y volvé en la próxima menstruación. Va a estar todo bien.
Y me voy con la tranquilidad de que todo esto es por un folículo residual. Porque un folículo residual al lado del fantasma de la endometriosis no es nada. Nada. Por eso en algún punto salgo sonriendo aunque por dentro me quiera matar porque todo se atrasa un mes más.
¿Será abril el mes para crearte?
   

13 de marzo de 2014

Confiar

Un pequeño percance desata nudos. Siento que estoy cerca de lo que tanto deseo y aún así me muero de miedo. Hace un rato estuve llorando. Estos días han sido de mucha paz, descanso, volver a conectar con la alegría pero en un abrir y cerrar de ojos me vino la menstruación y nuevamente el miedo me toma por asalto. ¿Estará todo bien? ¿Lograré embarazarme esta vez? ¿Se quedará conmigo? Soy un cúmulo de preguntas y todas incertezas. Sé que puede salir positivo pero también sé que puede volver a dar negativo. Me da miedo si no resulta. ME DA MIEDO EL DOLOR. No el dolor físico, el dolor de la pérdida. Sé que con cada negativo se hace más pesada la cuesta. Y yo quiero ir liviana, quiero buscarte con felicidad, quiero confiar. CONFIAR. Ya está, tengo que aceptarlo. Aceptar que si quiero tenerte tengo que buscarte, tomar todas las herramientas necesarias para que llegues a mi, para que entres en mi. Te amo, te amo tanto. Si este es el barco que tengo que tomar, lo tomaré una y mil veces.

12 de marzo de 2014

¿Cómo estoy?

Ayer volví a ir al ostéopata. Amanecí con dolor ovárico del lado derecho y con sensación de que me iría a bajar en cualquier momento. Se lo comenté. El dolor era sordo y de a ratos se hacía más intenso. Me preguntó si era la primera vez que lo sentía y me reí. Hablamos entonces de mis menstruaciones dolorosas, le conté del quiste ovárico y el mioma que me habían sacado en la laparoscopía en junio de 2012. Le conté de mis ejercicios para manejar el dolor, las respiraciones y el ibuprofeno. Me puso en la camilla y en una hora me dejó hecha una seda. Ni rastros del dolor. Trabajó mucho mi zona pélvica (¡cuántos músculitos pequeños que hay involucrados ahí, por favor!). Salí de allí feliz como si me hubieran devuelto a un mundo de paz y amor.
Cuando le pregunté si le parecía que le diera para adelante con el tratamiento me dijo ¡pero claro, vos dale para adelante! Qué poderosas son las palabras de algunos profesionales de la salud, ¿no?
Hoy ando manchando poco, poquísimo. Aún no se ha desatado la bajada de sangre como normalmente sucede. Estoy al día 26 del ciclo. Esperaré a ver cómo acontece el día de hoy.

13 de febrero de 2014

Aguas de Febrero

Ayer me tocaba ir a la clínica. Se están mudando a un lugar nuevo así que hay olorcito a estreno acompañado del polvo, cables sueltos, pintura nueva. Las caras son las mismas. Llevé todos mis estudios sin saber muy bien para qué estaba yendo. No era urgente hacerlo, sabía que todo había salido más o menos bien. El estradiol un poquitín alto pero nada sorprendente en una paciente con mi historial de endometriosis. Pero ahí estaba yo, frente al médico joven que iba pasando los datos a su computadora. Mi médico estaba atrasado y por eso me atendía el médico joven. Muy formal, un poco seco en el trato iba mirando los datos de los estudios con rigurosa mirada. Cuando le dije que mis menstruaciones se habían vuelto muy escasas me dijo que esperáramos otro ciclo para no apresurarnos. Cuando mi médico llegó, todo sonrisas y un "cómo estás, madame" fue como si saliera el sol. Tiene una forma de tranquilizar que enseguida comprendo por qué estoy ahí. Voy para que me tranquilice y me diga que va a estar todo bien, que la respuesta al tratamiento siempre ha sido buena y que no hay razón por la cual no siga siendo así.
-¿Entonces, Marzo?- me dice con una mirada cómplice.
Y yo digo que sí. Que Marzo es un buen mes para embarazarse.

11 de febrero de 2014

Estar bien

Llueve. Hoy tocaba que él se hiciera algunos estudios. De paso, fue a buscar mis análisis hormonales. Le pedí que me los leyera por teléfono. Todo da bien. ¿Y por qué creí que algo iba a dar mal? Febrero transcurre entre lluvias, mosquitos, algo de trabajo (viene bien volver a trabajar).
La vida sigue y yo me voy reacomodando. Lo que ayer estaba en carne viva hoy ya tiene cascarita. Miro a marzo como una posible fecha para comenzar otra vez. Mañana tengo turno con mi médico para llevarle todos estos estudios que me he estado haciendo. Y va a decir que está todo bien. Ahora lo sé.

27 de enero de 2014

Rayito

El día llegó. Hay un rayito de esperanza en mi corazón. No pasó nada en especial sólo que ya no siento esa tristeza pesada en mi pecho. De a poquito me empiezo a reir otra vez.

23 de enero de 2014

La luna, la menstruación y un gato

Y me vino la menstruación de enero. Llegó con la luna menguante, un ciclo de 28 días. Por fin. No me gusta cuando tengo ciclos cortos de 20 días. Pero ésta duró lo que un suspiro. Un día y medio de pérdidas y mucha sensación ovárica trabajando. Desde el aborto que he tenido menstruaciones muy escasas, salvo las que me vinieron puregon y gonacor mediante (y esas no las cuento porque está todo tan reglado desde afuera...). En diciembre escribí una entrada preguntándome sobre cómo estaba yo, sobre esta necesidad de volver a mí, sin hormonas de por medio. Y esto es lo que encontré: sensación de escasez, pena profunda, dolor físico y emocional. Mi menstruación me sigue diciendo cosas. Siempre ha sido así.
Me acuerdo cuando estudiaba medicina china, me daban gracia algunos nombres. Por ejemplo, los chinos para la palabra orina tienen una palabra que significa "noticias que vienen desde adentro". Cuando aprendí esto me pareció genial. Todos los fluidos del cuerpo son mensajes que nos vienen desde adentro. Así que esta sangre me sigue hablando, diciendo cosas. El verano sigue avanzando y yo siento que la pena profunda se va liberando, las emociones se van acomodando y que estoy aprendiendo a priorizarme a mi y a este proyecto de ser mamá, de formar una familia. Nunca pensé que sería así pero eso ya no importa. Tengo que aprender que nada más importa ahora. Porque si no me lo digo ahora el dolor después es infinito. Prefiero que duela sabiendo lo que duele que esconder lo que verdaderamente me está sucediendo y enmascararlo con otra cosa. Esto duele pero pasará porque tendremos nuestra oportunidad.
La luna además nos trajo un gato blanco que vino solo y quiso quedarse. Luego de la muerte trágica de mi gata esto ha sido una bendición. Como si me lo hubieran mandado. Es cariñoso y muy protector.
La luna también tiene sus mensajes.
No le vamos a decir que no.

16 de enero de 2014

Kintsukuroi

Cuando los japoneses reparan objetos rotos, enaltecen la zona dañada rellenando las grietas con oro. Ellos creen que cuando algo ha sufrido un daño y tiene una historia se vuelve más hermoso. El arte tradicional japonés de la reparación de la cerámica rota con un adhesivo fuerte rociado, luego, con polvo de oro, se llama Kintsugi. El resultado es que la cerámica no sólo queda reparada sino que es aún más fuerte que la original. En lugar de tratar de ocultar los defectos y grietas, estos se acentúan y celebran, ya que ahora se han convertido en la parte más fuerte de la pieza. Kintsukuroi es el término japonés que designa al arte de reparar con laca de oro o plata, entendiendo que el objeto es más bello por haber estado roto. Llevemos esta imagen al terreno de lo humano, al mundo del contacto con los seres que amamos y que, a veces, lastimamos. ¡Cuán importante resulta el enmendar! Cuánto, también, el entender que los vínculos lastimados pueden repararse con los hilos dorados del amor y volverse más fuertes.

9 de enero de 2014

Vida

Estos días han sido muy tristes. No sé si es el calor, el dolor físico, la mente que no para, el no estar trabajando... tal vez todo sea una conjunción y esto sé que también pasará. Creo que estoy en mi peor momento. No estuve así ni siquiera con la pérdida del embarazo. Es decir, en ese momento, lloré muchísimo pero no sentí esta sensación de corazón pesado que siento ahora. La conjunción de esa pérdida y los dos subsiguientes negativos fue lo que, creo, logró minar mi fuerza. Debo decírmelo, serme muy sincera: estoy herida y mis heridas sangran por doquier. En estos días creo que lloré en lugares públicos, en mi casa, mientras me bañaba, en la cama... de pronto se hace muy latente. Es un malestar que comienza bien abajo, se transforma en náusea y luego sobreviene en llanto.
Cuando estoy llorando, todo duele. Desde la raíz del pelo hasta las uñas de los pies. La carne se contrae, se pone caliente y luego de pronto esa sensación me suelta, me deja livianísima, relajada.
Me pregunto si no habrá un modo más feliz de relajarse, digo yo.
Escribo esto luego de un ataque de llanto (el tercero del día) y una posterior caminata a la avenida. Hace calor pero no está tan pesado. Me hizo bien caminar. Fui a dos veterinarias para averiguar por gatitos en adopción. Desde que nuestra gata no está (la atropellaron hace menos de un mes) la extrañamos horriblemente. Él decía que nosotros dos éramos su "humanada". Ahora que la gata se fue (murió, la mataron, la asesinaron) somos una humanada sin gato. Y eso duele también. Es que todo duele mucho en estos días.
Decía: fui a la avenida y averigüé por gatitos. También pasé por el vivero y vi un ficus benjamina magnífico para nuestra terracita. Ahora que lo pienso nada de esto es casual. Gatitos y ficus = vida. Queremos vida. Amamos la vida.
Y haré todo lo necesario para ponerme bien. Para ponerme bien y seguir buscándote. Porque sé que vas a nacer y serás hermoso/a. 

4 de enero de 2014

El señor de las mil llaves

Empecé el año yendo a un osteópata. Es que cuando el cuerpo habla, hay que saber escuchar.
Una tendinitis en mi mano izquierda me impedía trabajar (soy terapeuta corporal) y algo dentro mío me decía que esto no era sólo una tendinitis. Entre el virus y los múltiples pequeños accidentes que venía teniendo, se me despertó una alarma.
Nena, no te podés relajar. Pedí ayuda. Urgente.
Mi madre, que me conoce como nadie, prácticamente me arreó a las puertas de su osteópata. Sí, soy dura para decir: "ayúdenme, no puedo más". Así que allá fui con la mano dolorida sin saber qué me esperaba en la consulta.
No, miento. Sí sabía lo que me esperaba.
Me preguntó qué me pasaba y yo, por supuesto, casi no le hablé de mi mano. Le dije: estoy destruida. Le conté de la búsqueda, de los tratamientos, del aborto espontáneo, de los dos negativos que le siguieron.
-A vos te duele el alma.
Yo empecé a llorar.
-Pero hay dolores que son buenos- prosiguió el osteópata- nos protegen. Tus manos te están diciendo que sola no podés más, que necesitás recibir.
Y así fue como recibí de este señor. Yo lo llamo el señor de las mil llaves. Con manos sabias trabajó mi útero, mi vejiga, me hizo sonar las vértebras del corazón, el cuello, acomodó mis omóplatos y me hizo llorar como un bebé.
Lloré a los gritos mientras él me decía: abrí los ojos, mirame, no llores sola, acá estoy.
Lloré, lloré, lloré como si me hubieran desatado un nudo en el alma.
-Para cualquier mujer esto que te está pasando es muy movilizante pero para vos que sos hipersensible esto se multiplica por diez. Tu mejor defensa va a ser llorar. Llorá todo lo que necesites. Y deciles a los demás que no se preocupen cuando te vean llorar, que vos vas a estar bien. Que se preocupen si no te ven llorar.

Así que este es mi comienzo de año. Aprendiendo a llorar, a relajarme, a recibir y a confiar.

30 de diciembre de 2013

últimos días...

Últimos días del año. Se acerca el 2014.
Hace unos días me regalaron una piedra, la cornalina. Me entero que es la piedra de la fuerza y que entre otras cosas regula el chacra primero y el segundo. Tiene fuerte incidencia en la energía femenina. Quien me la regaló no tiene idea de por lo que estoy pasando, por eso me dio ternura que esta piedra me llegue de esta manera.
Ayer la vi a la hija de una muy amiga que tengo hace muchísimos años. Creo que es mi amiga más vieja. La conocí a los 14. La quiero como a una hermana. Hemos compartido muchísimo y lo seguimos haciendo. Su hija ya tiene cinco meses y es la beba más buena que he visto en mi vida. Tener su cuerpito sobre el mio fue como una caricia para mi corazón. De pronto sentí como si alguien me quitara un enorme peso de encima. Fue hermoso. La energía de algunos bebés me emociona profundamente.

25 de diciembre de 2013

Noche de amor

Me vino la menstruación una semana antes de lo previsto. Ando machando oscuro, raro, con razón andaba tan sensible, con unas ganas de llorar tremendas. Siempre que llega la menstruación es un alivio para las emociones. Una simplemente puede decir, ah, claro, era que me estaba por venir. Y ya. Pero claro, hay todo un universo de condimentos de los que hoy no tengo ganas de hacerme cargo.Hoy no. Pero mañana sí.
Mi estómago ya está recuperado. Nos amigamos. Claramente, nuestras vísceras son muy honestas.
Algo que rescato de todo este momento: mi compañero que es un ser fuera de serie (incluso cuando estamos mal lo pienso y lo seguiré pensando siempre) y mis viejos que se están portando con un amor y una delicadeza con este tema que agradezco desde lo más profundo de mi alma.
Ayer fue Nochebuena y no hubo arbolito, ni regalos. Hubo asado, ensaladas varias, vino, sidra, de postre helado y pileta. La navidad fue estar en familia y nada más.
Nada más y nada menos.
El año que viene seguramente será distinto porque habrá un niño más en el mundo. Esperamos que el nuestro también llegue. Que ese sobrinito/a que hoy nada feliz en la panza de mi cuñada llame a su primito/a, es decir a este hijito/a nuestro que tanto deseamos y que esperamos con el corazón.

23 de diciembre de 2013

Purgas

Qué difícil es hacer la plancha cuando se tiene todo un año de ansiedadincertezasyespera encima. A mitad de semana esos síntomas de cansancio, estado semifebril y desmayo por una bruta bajada de presión desembocaron en lo que el médico definió como "un rotavirus que abunda por estos lares y tiene su pico máximo cada 15 días". En mi peor momento, cuando los cólicos me doblaban en dos y las ganas de vomitar eran insoportables me sobrevino una necesidad de llorar, rabiar, putear. Todo lo que no pude decir lo dijo mi estómago fiel. Tengo un estómago muy sincero, realmente.
Y entonces mi estómago dijo:
Querida mía, no va más. O reaccionás vos o reacciono yo. Si seguís por la vida creyendo que saldrás indemne de esta situación, estás muy equivocada. Estás lastimada, cansada, alterada y extremadamente sensible. Ni siquiera podés enojarte de lo cansada que estás. Vamos a ver: decís que viniste acá a relajarte. Hice todo lo posible para que lo hicieras. Pero no, ves una embazarada y te la querés comer cruda. CRUDA. Ves una embarazada con dos hijitos más a cuestas y te la querés comer VIVA. Entonces, no seamos necios. No podés relajarte y yo te voy a ayudar a sacar toda esa mierda que tenés afuera de este cuerpito tan bonito que tu mamá te dio. 
Y entonces me purgué.

12 de diciembre de 2013

Hacer la plancha

Nadie tiene idea de el stress que genera un tratamiento de fertilidad (aunque como en mi caso sea de baja complejidad). Los de afuera no tienen idea. Me sorpendió saber, por ejemplo, que está comprobado que el stress que se sufre en los tratamientos oncológicos es bastante similar al stress que se vive en los tratamientos de fertilidad. ¿Por qué? Porque en ambos está en juego el futuro. El futuro, qué palabra. Por ahora necesitamos navegar en un mar de aguas calmas. Hacer la plancha. Sé que haciendo la plancha no me voy a embarazar pero recuperaré fuerzas. Además, sé que sonará raro pero tengo curiosidad por volver a mí. Sé que este ciclo será mío, sólo mío. Y eso también me hace bien. No menstrúo sola desde antes de mi primer embarazo. Tengo curiosidad por volver a reconocerme.

10 de diciembre de 2013

3 negativos, 1 positivo, 1 aborto y seguimos....

Diciembre no es un buen mes para jugar con las hormonas. Después de todo este camino andado necesito volver a encontrarme. ¿Cómo era sonreir? Aún así no me arrepiento de ningún paso que hicimos. No me arrepiento de nada de lo que pasó en este 2013.
A saber: una primera inseminación en junio que dio negativa, otra segunda inseminación en julio que dio POSITIVA, una pérdida gestacional a las siete semanas, una pequeña espera para que el ciclo se normalice, una tercera inseminación en octubre con su correspondiente negativo y una cuarta inseminación en noviembre que tampoco fructificó.
Hoy siento que el corazón se me sale del pecho. Ya no sé si lo que siento es producto de las hormonas que me inyecté, la frustración de que esto no se concrete, el cansancio del año, la sensación de estar girando en redondo. 
Odio hacer balances pero tal vez haya algo bueno que sacar de todo esto. Estamos vivos, las hormonas funcionan, el tratamiento funciona y sabemos que en algún momento nuestro deseo de tenerte se consumará.

18 de noviembre de 2013

2

Veo veo
¿qué ves?
dos ovulitos dispuestos a salir.
¿Siempre dos?

vienen...
de a dos
se acompañan
quieren ser
pues la biología
nunca miente.


6 de noviembre de 2013

1

Intentarlo desde el corazón vale la pena. Intentarlo hace que nos conozcamos mejor. Intentarlo aunque salga mal o salga incierto. Porque el camino se hace andando. 
Cuarto intento, allá vamos.

3 de noviembre de 2013

Negativo

El evatest dio negativo y la bajada de la sangre llegó. Como si ese negativo le hubiera dado permiso a mi pobre cuerpito para relajarse y fluir.
"Parece como si tu cuerpo hubiera esperado a la ciencia para menstruar", me dijo él.

2 de noviembre de 2013

Desintegración

Mañana me hago el test de orina. Me sigue bajando un flujo oscuro. Muy de a poco. No quiero hacerme la cabeza. Simplemente me puse una toallita y a otra cosa. Sigo tomando mi ácido fólico, como si estuviera embarazada. Como lo mejor que puedo y de todo. Me compré el evatest normal, no el de cuatro días antes de la menstruación.
Ayer lloré un buen rato en sus brazos.
Hace días que vengo sintiendo la desconcentración de mi cuerpo. Como si un todo se estuviera desintegrando. Como cuando la tierra se mueve y emergen pozos.
Pero hoy me levanté sin esfuerzo y vi algo más de claridad. Mañana me hago le test de orina y, pase lo que pase, te amamos.

31 de octubre de 2013

Lo que mata es esperar

Un hilito y luego otro y otro. La semana transcurrió entre mil cosas (además el termotanque se pinchó, hubo que cambiarlo, un despelote). Y siempre con la sensación de opresión en el útero, las tetas creciendo, el empuje de las hormonas preparando el cuerpo para gestar. Y la pregunta, la GRAN PREGUNTA es: ¿estaré gestando?
Qué incertidumbre. Qué miedo no saber. Sé que es tonto, racionalmente sé que no sirve de nada arruinarse el presente con el futuro incierto.Pero en fin, seré tonta, ¿qué voy a hacer?

29 de octubre de 2013

7

Hoy es nuestro día, mi hermoso/a. Hoy es nuestra oportunidad para que vos y yo nos encontremos. Aún estás afuera pero ya estás adentro. No hay barrera. Estás en mi corazón, en mi mente. Ahora sólo hace falta que estés en mi útero. Y quieras quedarte allí, ser un bebé, un humanito. Con Papá te venimos soñando desde que nos juntamos. ¡Vení, vení, vení!


27 de octubre de 2013

6

Hoy nos toca Pregnyl, la inyección que me hará ovular. Preparamos la inyección. Mezclamos el solvente con el polvito y lo pasamos todo a la jeringa. Cambiamos la aguja intramuscular por una aguja intradérmica. Es finita y ¡adentro! El líquido va entrando despacio. Él, en su intento por ser empático (o en su torpeza al guardar la aguja) se clava la aguja intramuscular en la yema de su dedo índice. Ya ves, hijito, mamá no es la única que recibe pinchazos para traerte al mundo. 

26 de octubre de 2013

5

¡Viernes! Me inyecto Puregon con los ojos cerrados. Tengo un sueño tremendo. Tengo turno con el doc a las 11:30 y cuando me hagan la eco ya voy a tener puesta mi dosis de Puregon del día. Parto rumbo a la facultad a dar un teórico. No sé ni cómo hago para concentrarme en dar la clase pero lo logro. 
Llego a la clínica y todo es un caos, muchísima gente, el doc muy atrasado. Los viernes suelen ser así. Me voy a tomar un café con leche al bar de la esquina. No como nada desde las seis de la mañana y todas las células de mi cuerpo me gritan: ¡comida!  
Al volver me dicen que me va a atender el médico joven porque mi doc está muy atrasado. No tengo problemas con eso.
Me acuesto en la camilla. H es metódico, reservado y bien preciso. Apenas entra al cuarto ya baja las luces. Me hace sentir cómoda. Suena Pennylane de The Beatles como música de fondo. Me dan ganas de reirme. Le hago un comentario jocoso de la buena música que pasan en la clínica y el médico se ríe un poco conmigo. Me va contando lo que ve. Y lo que ve es asombroso. Ya tengo un folículo de unos 17 mm a punto de salir. Y otro del otro ovario de unos 14 mm que supone que crecerá con el pasar de estas horas.
-Seguro que llegás a la inseminación con dos, lo cual es mejor.
Siempre llegué con dos. Esta vez la medicación fue menor y estoy contenta. Todo va más rápido y siento que mi hijito/a quiere venir. Por primera vez pienso que tal vez no sea yo la apurada sino que hay algo, una presencia que está apurando las cosas.
Así que la inseminación será el lunes.

25 de octubre de 2013

4

Mañana toca última dosis de Puregon antes de las siete porque a las siete ya estoy arriba del bondi rumbo a la facultad para dar clases. El doc verá luego cómo seguimos. Yo me siento una bola a punto de estallar. Siento frío, calor, agitación, un cansancio atroz y luego una alegría que no sé de dónde me nace. Con esa alegría hago mil cosas. Me paro de cabeza en las clases de yoga y me quedo ahí, varios minutos, respirando. Las invertidas son mi droga, claramente. ¿Quién necesita drogas cuando tiene oxígeno en el cerebro? Mi cuello está mejor luego de encontrar unos ejercicios de Chi Kung en internet que son simples pero eficaces. Dicen que si trabajás con una computadora deberías hacerlo cada una hora. Si no recomiendan hacerlos una vez por la mañana y una vez antes de dormir. Antes de dormir sería hacerlos ahora, por ejemplo. Bueno, me voy a girar el cuello.

24 de octubre de 2013

3

Tengo unas ojeras tremendas. Suena el despertador y me digo que soy una boluda marca cañón. ¿Cómo se me ocurrió darme la inyección a las siete de la mañana? Él me mira con odio y amor, todo al mismo tiempo.
Tengo el cuello a la miseria. Ayer me acosté a cualquier hora. Llegué de dar una clase a cualquier hora. Él ya había cenado. Me hice una especie de omelette con espinacas y una hamburguesita de arroz con aduki. No tenía mucha hambre pero estaba demasiado despierta. Dar clases de noche me deja demasiado alerta. Es horrible. Estar cansada y no poder dormir.
Voy a buscar el Puregón y preparo todo de memoria. Pero lo hacemos juntos porque si no está él nunca pongo la aguja perpendicular a la piel y entonces me duele o sangra o se me hace un moretoncito. Él me va diciendo así sí, no, así. Ayer, por ejemplo, sin darme cuenta me inyecté en una peca. Hoy al menos no. Voy mejorando. Es como estacionar pero con una aguja, ponele.

23 de octubre de 2013

2

Tercera dosis de Puregon. Ayer me dormí a las diez. El cerebro se me iba apagando muy de a poco. Cenamos la tarta  que había hecho el día anterior. Por la tarde había ido a la clase de T. Fue una clase intensa pero diferente. No fue tan física.  La dedicó enteramente a la respiración. Hicimos muchas asanas dinámicas (en movimiento) coordinándolas con la respiración. Terminé muy relajada. También hicimos asanas invertidas. Estuve mucho tiempo cabeza abajo y eso me oxigenó brutalmente el cerebro. Por la noche me salió todo un zarpullido en un costado de la cabeza y una ronchita justo en el entrecejo (tercer ojo). ¿Es el Puregon o es el yoga? Me fui a dormir para no pensar. Hoy me siento bien pero me duele un poco el hombro izquierdo. Sigo con sueño. La gata merodea, me pide agua, me busca todo el tiempo. Eso es raro. En un rato llega A. La casa, impecable. Vino María ayer. Me enseñó a planchar chombas y camisas. Me dio gracia. Me dijo, mientras planchaba, que ella iba a ser un poco abuela de mi hijo. Eso la hace un poco mi madre. Mi mamá tierra, como le digo yo a veces.

21 de octubre de 2013

1

Son las siete de la mañana. Nos despertamos, nos damos unos mimos, él me da mil besos en los labios y luego me dice: "vamos, amor, hoy te toca Puregón". 
Bajo a la cocina, abro la heladera, tomo la cajita de la medicación que compré el viernes y la puregon pen. Él prende la computadora para volver a ver el video de instrucciones. ¿Nos acordamos cómo era? No, no nos acordamos. Hay cosas que mejor no sistematizar. Pasaron muchos meses desde la última vez que me inyecté. Era julio y hacía mucho frío. Era julio y era nuestra segunda inseminación. Era julio y aún no sabía que me quedaría embarazada de esa segunda inseminación. Tampoco sabía que lo perdería y que, al cabo de unos meses, tendría que volver a reaprender cómo inyectarme. 
Estamos en octubre. Es primavera. Pongo alcohol en la punta del cartucho, limpio la lapicera como para sacarle brillo. Respiro y... me pincho con 75 IU. Una dosis redondita. Ya no tanteamos, hemos recorrido un camino y ya sabemos: son 75 UI durante cinco días. Y a esperar a que crezcan dos ovulitos. 

5 de septiembre de 2013

Posibilidad

Sin pérdida no hay ganancia. No cambiaría nada de todo lo que viví hasta ahora, incluso este dolor que siento ahora por no tenerlo dentro mío. Porque este dolor es inversamente proporcional a la alegría de saber que estaba ahí.
Y el dolor menstrual, ese dolor sordo, un dolor que se confunde con hambre, el hambre de algo que no está. Mis entrañas te extrañan. Extrañan tu presencia que aún siendo mínima ya era una presencia que se sentía. ¡Y cómo se sentía! El cuerpo caliente, la turgencia de los pechos, las caderas, el bajo vientre. Todo estaba abierto, como una flor.
Y de pronto alguien te dice una verdad: ese dolor menstrual, ese dolor ovárico que se inicia es el comienzo de un nuevo ciclo. Y si hay nuevo ciclo hay posibilidad. Todo es posibilidad ahora.

4 de septiembre de 2013

Ya va a volver

La beta finalmente bajó de 6.300 a 295 en una semana exactamente. Y entonces el nudo en la garganta. Sensación ovárica a más no poder. Ahora sí, ahora sí que estoy menstrual. La dulzura de mi bolsita me abandona y me quedo sola nuevamente con mis ovarios que roen y roen y el útero que aúlla porque no alberga a nadie. Me siento tan sola con este dolor que sólo confirma lo que no pudo ser, lo que se perdió. Ahora sí puedo decir, lo perdí. Lo perdí. ¿Por qué lo perdí? Y empiezo a llorar. Lloro en el descanso de la escalera con un llanto que no puedo controlar. Mi mente es rápida y viaja más rápido que la emoción. La mente dicta: ya me parecía que te lo estabas tomando con mucha calma. El llanto calma mis ovarios. Él me escucha llorar y corre hacia donde estoy. Me abraza fuerte, me dice ¿qué te pasa, te duele? ¿Querés un ibuprofeno? Y yo, no, no, no. No es dolor. O sí, es dolor, pero no se calma con ibuprofeno. "Lo perdí, ¿por qué lo perdí?", le digo en medio de unos sollozos incomprensibles. Él comprende, me abraza muy fuerte y me dice: "ya va a volver, ya va a volver". No dice: "vas a tener otro", me dice "va a volver". Él tampoco soporta que se haya perdido.

24 de agosto de 2013

No es viable

Algo del saco vitelino que no le gustó. Y la vesícula que creció mucho pero que en realidad no es así sino que lo interpreta como que el saco no creció y entonces la vesícula se ve grande. Y entonces me entero de que no ve el embrión aún. De que se ve el saco, se ve el anillo llamado vesícula pero no se ve el embrión. Y entonces dice: no me gusta lo que veo. Algo que yo interpreto como "esto no es viable". El saquito no se está desarrollando como debiera. Es lo que los médicos llaman tan fríamente: "desarrollo embrionario". Y ahora comprendo por qué nadie dice nada hasta que termina el primer trimestre. Porque recién a las 12 semanas uno se entera de si el embarazo va a seguir o se va a perder.
Me pongo tan triste. Tan triste por esta bolsita que trató de quedarse pero que pareciera que no tiene muchas chances. Nos decimos con él que menos mal que la bolsita aguantó todo lo que pudo para demostrarnos que sí, que nos quedamos embarazados, que el óvulo y el espermatozoide se juntaron y que no hay dudas de que en algún momento voy a ser mamá. Y él dijo, sí, que bueno bolsín que te quedaste. Y entonces nos reímos abrazados en la cama. Y yo lloro un poco pero ya no me siento tan triste aunque sé que los días que vendrán van a ser largos y muy difíciles.

18 de agosto de 2013

De cómo me enteré que estoy "un poquito" embarazada (1)

Cuando llego a la clínica hay un montón de parejas antes que yo. Pienso: debería haber reprogramado el turno. Y luego pienso: no, mejor me quedo, espero y le pregunto por qué no me viene la menstruación y me quedo tranquila.
Llega mi turno. Paso al consultorio.
Están mi doc y el doc más joven. Los saludo alegremente a los dos.
-¿Cómo va todo?
-Y no sé... no me vino la menstruación.
-¿Cómo que no te vino?
-Y no... vine para que me tranquilices. 
Enseguida deciden hacerme una ecografía de control.
-¿Vos sentís que te está por venir?
-Y la verdad es que no... siento todo medio tirante, inflamado... Es rarísimo. Como si mi cuerpo quisiera retenerlo todo en vez de expulsarlo.
-El ovario izquierdo está en total reposo... el derecho... mmmh... ¿cuándo te vino la menstruación por última vez?
-El 17 de julio pero después de eso no volví a perder sangre nunca más.
Estoy aturdida. ¿Qué les pasa? ¿Por qué andan cómo revoloteando alrededor de la imagen? ¿Qué encontraron?
-Y bueno... que se haga una beta -dice el doc joven.
-Y sí, es lo más seguro, una beta...
No entiendo nada, los escucho hablar. ¿Una beta? ¿De qué están hablando?
-Bueno, te digo lo que nosotros estamos viendo en este momento.
El corazón se me sube a la garganta. Pienso: dios mío, encontró algo peor. ¿Qué mierda encontró AHORA?
-Vemos una imagen en el útero que se asemeja a un posible embrión.
Salto de la camilla.
-¿QUÉ?
-Eso, que vemos una imagen que puede estar indicando que...
-Vos me estás jodiendo.
-No, no te estoy jodiendo.
-¿¿Vos me estás diciendo que no me viene la menstruación porque me quedé embarazada de la inseminación y no me di cuenta??
-Es una posibilidad.
De pronto empiezo a temblar.
-¡Pero yo menstrué!
-Mirá... la ecografía muestra esto. Pero no es determinante. Necesitamos que te hagas un análisis de sangre para saber si estás embarazada. La imagen que se ve es muy chiquita y no me cuajan las fechas pero la biología no es exacta así que...todo es posible.
Da vuelta la pantalla y allí lo veo, un punto. Allí mismito en un costadito del útero. Agarradito, con todas sus fuerzas. Tantas veces vi puntos en mis ovarios: folículos y más folículos. Pero ese punto está en mi útero. ¡En mi útero!
-Tal vez esto tenga un final feliz -me dicen sonriendo.
No quiero preguntarles por las opciones no felices. Escuché ya términos médicos como "tal vez sea un saco vacío" o "hay que ver cuánta beta hay".
Salgo del consultorio con las órdenes en la mano y un revuelo de mariposas en el corazón. Estoy aturdida. No sé ni para dónde queda la escalera.
Ahora sabemos por qué no me venía la menstruación.

14 de agosto de 2013

Una antena, por favor

Terminé con el ciclo de anticonceptivos. En estos días debería venirme la menstruación. Pero aún no hay ni rastros de la sangre. Ya no me reconozco. No sé cómo era menstruar antes de comenzar con todo esto. Son tratamientos largos y lo largo estira el deseo. El cansancio es moral, no físico. Aunque a veces sí, también es físico. Ayer probablemente fueron las hormonas. De pronto mi cuerpo toma envión. Algo hace un click. Es como si de pronto todas mis células gritaran al mismo tiempo: "¡no está tomando la píldora!". Y la hipófisis mandara señales a todos lados. Es muy sutil este cambio. Creo cada vez más que tomar anticonceptivos inhibe algo en el proceso de las emociones. Y cada vez más creo en el poder de los estrógenos. Cuando me dan Puregón es como si viera la vida en technicolor. Ayer, ya sin la pastillita rosa volví a sentir esa sensación de que en cualquier momento se larga la cascada y de que no soy de piedra ni tengo una fuerza ilimitada. Soy tan humana como el que más. Y tengo ganas de mandar todo al cuerno y quedarme sola, con él, abrazándonos por un largo tiempo.

31 de julio de 2013

Todo intenso

Estos días fueron muy intensos: el nacimiento de la beba de L, la propia L (¡ah, mi amiga del alma es mamá!), el cumple de mi mamá, la fecha con el doc que se acerca (brrrr, se habrán ido los folículos?), comer sabroso (mmmh), comer carne (mmmmh, ¡el goulash nos quedó genialísimo!), comer y engordar (mmmmh, cheesecake, mousse de chocolate!) y que me quede bien (wow, ¡mirá como me queda este corpiño!).
Entonces, por ejemplo, se dan estas conversaciones:
-Mi amor, ¡tenés las tetas como a los 18!
Bueno, ese es mi marido.

27 de julio de 2013

¿De dónde vienen los niños?

Sueño con repollos.
Sí, repollos. Mi bebé era un repollo. ¡Dios!
Y algo con mi mamá que me dejó picando a la madrugada.

21 de julio de 2013

No te acerques a mi porque sé que te puedo estimular

Tengo 20 días para que estos tres folículos que salieron de no sé donde se vayan. La teoría es que la gonadotrofina coriónica del Gonacor además de hacerme ovular, hizo crecer a los folículos pequeños. Por eso, en este momento de la menstruación en donde mis ovarios deberían estar reposados y dispuestos a comenzar un nuevo ciclo nos encontramos con que ¡YA ESTÁN ESTIMULADOS!
El doc insiste en que esto es algo muy bueno. ¡Tenés ovarios muy sanos, flaquita!
Ajam, bueno.
Prescripción médica actual: reposo ovárico, es decir: una vuelta de anticonceptivos de 24 días a ver si todo vuelve a enfriarse un poco. Se ve que cuando caliento motores, bueno, caliento mucho los motores.

19 de julio de 2013

Game over

Me vino la menstruación.Sin falta. Otra vez, comenzamos. 
Vuelta a pedir turno y game over, querida. 

5 de julio de 2013

Danzar la vida

Diez milllones y medio de espermatozoides en mi útero en este momento bailan al son de mi digestión: tallarines a la bolognesa y mousse de maracujá de Prosciutto.
Vení, vení, vení que la vida ¡es gostosa!
Dormí una siesta de cuatro horas. Una bestialidad.
No tendré hambre, creo que por un año. Mínimo.


3 de julio de 2013

2

Puregon 75 UI
x
6 días
___________
2 ovocitos

Gonacor "toma 2" = Viernes: hacemos un bebé

1 de julio de 2013

1 (surfear la ola)

Esta vez venimos más organizados. Conseguí todos turnos a las 8:20 de la mañana. Eso es bueno porque él puede acompañarme. Es de noche aún cuando nos subimos al auto pero para cuando ya estamos en la Lugones el cielo ha comenzado a clarear y el hormiguero en el que se ha transformado Buenos Aires nos deja avanzar.
Esta vez venimos más organizados. El doc está contento y hay cero drama. El puregon en la nueva dosis hace bien su trabajo. Yo me siento normal, sana, trabajo, enseño, estudio lo que no me sale, me reúno con algunos amigos, limpio la casa (bueno, eso más o menos) y como de todo sin que nada me caiga mal. Sí, increíble, como muchísimo más que antes y sin ninguna culpa (carne, huevos, lácteos ¡vengan a mí!). No engordé nada pero estoy llena de felicidad. Me siento tan fértil que podría dar a luz mellizos sin miedo.
¿Por qué dije mellizos? Bueno, porque parece que los óvulos vienen de a dos.
Esta vez venimos más organizados. Por ejemplo, cambié el horario del Puregon. Es menos complicado en la rutina pincharse antes de cenar que antes de desayunar. El recordatorio de los pinchazos es, como decirlo, menos insistente. Además, el ciclo fue más corto y me pinché menos veces. Y además, después de la aguja del Gonacor, la del Puregon es jauja.
Esta vez venimos más organizados. Estamos tranquilos, sabemos que esto es un camino como cualquier otro y que lo mejor es transitarlo con buen humor y mucho amor. Lo mejor es mimarse mucho y darle rienda suelta al cuerpo, que para eso tenemos uno.
Ya estamos en la cresta de ola, ¡ahora hay que surfear!

24 de junio de 2013

Se puede ser fértil sin dolor

Lo más bizarro: hacer un evatest y que el pis que colocás en el plastiquito esté todo rojo por la bendita menstruación. Cualquiera.
Negativo. Obvio. Nos quedamos un rato abrazados en la cama.
Ni siquiera sabemos si hubo concepción. Es triste.
El día arranca y yo siento un elefante en el cuerpo. Es la menstruación, me digo a mí misma pero cuando me miro la cara reconozco la angustia. Estoy despeinada, desorientada, la ropa deslucida. Todo está fuera de lugar.
Recibo un mail del médico que me tira buena onda y cariñosamente me propone que vaya el miércoles para seguir "con energía". El miércoles es un quilombo de horarios, empiezo a hacer malabares para que algo de esto encaje en mi rutina.
Y me voy a duchar. Lloro un ratito mientras el agua caliente va barriendo el color de la última sangre que cayó. Pienso en cosas buenas: me vino la menstruación en un ciclo largo. ¿Hacía cuanto que no me pasaba eso? Ah, qué lindas son las drogas cuando hacen bien su trabajo. Y vino rojísima, un color maravilloso. Y vino sin dolor. ¡Sin dolor!
O sea que se puede ser fértil sin dolor. Se puede ovular y todo eso sin dolor.
O sea que se puede tener una menstruación de verdad. Sin dolor. Con todo el ciclo completo.